Mover mercancías ya no consiste en elegir un único medio sino en combinar varios de manera inteligente. La intermodalidad permite aprovechar lo mejor de cada modo de transporte para ganar eficiencia, flexibilidad y sostenibilidad. Una estrategia clave en la logística moderna.
La intermodalidad consiste en combinar distintos modos de transporte (marítimo, ferroviario, carretera o aéreo) en una misma cadena logística. Su objetivo es aprovechar las ventajas de cada uno para ganar eficiencia y sostenibilidad.
Este enfoque permite reducir costes, descongestionar infraestructuras y disminuir el impacto ambiental. Por ejemplo, el uso del ferrocarril en tramos largos y la carretera en la distribución final es una combinación habitual en corredores logísticos europeos.
La intermodalidad requiere coordinación, infraestructuras adecuadas y estándares compartidos. Cuando funciona, mejora la resiliencia y la flexibilidad de la cadena.
Por eso, es una de las grandes apuestas de la logística moderna… Sobre todo en contextos de transición energética.
Datos relevantes
- Combina distintos modos de transporte.
- Mejora eficiencia y sostenibilidad.
- Requiere coordinación e infraestructuras adecuadas.
Curiosidad
Muchos proyectos intermodales fracasan más por falta de coordinación que por problemas técnicos.
















