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La cadena de suministro agroalimentaria, un ejemplo de resiliencia

El cierre de las actividades de restauración y del turismo han afectado especialmente a la demanda de productos agroalimentarios, tal y como refleja el último informe sobre las perspectivas a corto plazo del sector publicado por la Comisión Europea. El estudio resalta que, a pesar de las interrupciones en la cadena de suministro, la logística del sector es un claro ejemplo de resiliencia, capaz de adaptarse a las nuevas circunstancias y al aumento de la demanda.

Debido a las medidas de confinamiento implementadas en la UE, y en prácticamente todo el mundo, la configuración de la demanda de alimentos ha cambiado rápidamente desde el inicio de la pandemia. De hecho, el cierre del sector hostelero y de la restauración, junto con una mayor tendencia hacia el almacenaje, “están teniendo un impacto directo en los productores agroalimentarios”.

En un contexto marcado por la incertidumbre en cuanto a la duración de la crisis y cómo se desarrollará la recuperación, el informe destaca las dificultades a las que ha tenido que hacer frente la cadena de suministro para adaptarse rápidamente a los cambios experimentados por esta actividad, tanto en la Unión Europea como en el resto de los mercados.

La demanda de productos agroalimentarios básicos como la pasta, el arroz o las frutas y verduras enlatadas ha experimentado un notable aumento, mientras que la de los bienes con mayor valor, como la carne de vacuno, el vino o los quesos especiales, que se consumen normalmente fuera de los hogares, han sufrido un grave deterioro y tienen que adaptarse a nuevos patrones de consumo.

Así, por ejemplo, a pesar de que las ventas minoristas de vino han aumentado, se espera que los efectos negativos del cierre de los bares y de los restaurantes repercuta significativamente en su consumo, especialmente en el de los caldos más caros, hasta reducirlo un 8 por 100 respecto al promedio registrado en la UE los últimos cinco años, y que las exportaciones caigan un 14 por 100 en 2019/2020.

Por otro lado, en el caso de la carne de cerdo y los productos avícolas, se prevé que sigan aumentando ligeramente tanto la producción como las compras.

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