El primer servicio ferroviario internacional operará a comienzos de enero desde la infraestructura intermodal del Vallès Oriental, tras una inversión pública y privada cercana a los 120 millones de euros.
El primer servicio ferroviario internacional operará a comienzos de enero desde la infraestructura intermodal del Vallès Oriental, tras una inversión pública y privada cercana a los 120 millones de euros.
La nueva terminal intermodal de La Llagosta (Barcelona) iniciará su actividad operativa en la primera semana de enero con la llegada y posterior salida del primer tren internacional de mercancías, procedente de Amberes (Bélgica). Será la primera circulación comercial desde unas instalaciones llamadas a convertirse en un nodo clave del transporte ferroviario de mercancías en Cataluña.
La explotación de la terminal fue adjudicada por Adif en 2023 a una alianza formada por Hupac, operador europeo de transporte combinado, y TPNova, filial ferroviaria de la compañía catalana Transportes Portuarios (TP). El contrato contempla un arrendamiento inicial de 20 años, prorrogable por otros 20 adicionales.
Inversión y capacidad operativa
La puesta en marcha de La Llagosta ha supuesto una inversión aproximada de 100 millones de euros por parte de Adif, destinados a la renovación y adecuación de la infraestructura… A los que se suman otros 20 millones de euros aportados por los operadores encargados de su gestión.
Cuando alcance su plena operatividad, la terminal tendrá capacidad para gestionar hasta 2.600 trenes de mercancías al año… Facilitando el transporte intermodal entre ferrocarril y carretera. El objetivo es trasladar al tren parte de los flujos logísticos que actualmente cruzan Europa por carretera, en especial a través del corredor de la AP-7.
Para la prestación del servicio ya se encuentran en la instalación las nuevas locomotoras de Renfe Mercancías, fabricadas por Stadler en Valencia, que operarán los primeros servicios ferroviarios.
Conexión con la red ferroviaria europea
La terminal dispone de cuatro vías de 700 metros de longitud, preparadas para operar en doble ancho… Lo que permite una mayor flexibilidad en los transbordos y en la conexión con distintas redes ferroviarias.
En esta fase inicial, la infraestructura está conectada a la línea El Papiol–Mollet, en servicio desde 1982 y por la que circulan actualmente las líneas R7 y R8 de Cercanías. En una etapa posterior, Adif habilitará un enlace directo con la red de alta velocidad, de ancho internacional, lo que permitirá mejorar la conexión con el resto de Europa.
Mientras se completan los trabajos técnicos pendientes, los trenes con destino a Francia utilizarán uno de los viaductos del nudo ferroviario de Mollet… A la espera de la puesta en servicio del segundo enlace.
Impulso al ferrocarril de mercancías
La entrada en funcionamiento de La Llagosta se enmarca en el objetivo de incrementar la cuota del ferrocarril en el transporte de mercancías, que actualmente se sitúa en torno al 4 % tanto en Cataluña como en el conjunto de España, muy lejos del 30 % fijado por la Unión Europea para 2030.
Desde los operadores, la fase inicial servirá para validar los procesos operativos antes del despliegue completo de los servicios intermodales internacionales… Marcando el paso de la construcción a la explotación progresiva de la terminal.











