El transporte de mercancías peligrosas por carretera en España afronta en 2026 un escenario marcado por el refuerzo del control normativo y la creciente exigencia operativa. La actualización de los criterios de inspección y el endurecimiento de los estándares europeos elevan el nivel de responsabilidad de operadores y cargadores en un segmento estratégico para la industria.
Aunque este tipo de mercancías representa en torno al 4 % del volumen total transportado por carretera en España y en el conjunto de la Unión Europea, según datos de Eurostat, su impacto es relevante en sectores como la industria química, la energía o la automoción, donde la continuidad operativa depende de una logística especializada y segura.
Un marco regulatorio más exigente
El transporte de estas mercancías está regulado por el Acuerdo ADR, que clasifica los productos en nueve categorías según el nivel de riesgo. Entre las más habituales en el ámbito industrial se encuentran los líquidos inflamables (Clase 3), los gases (Clase 2), las sustancias corrosivas (Clase 8) o las baterías de litio incluidas en la Clase 9.
En este contexto, la Resolución de 12 de febrero de 2026 del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, en vigor desde el 22 de febrero, ha actualizado los criterios de inspección para adaptarlos a la Directiva (UE) 2025/1801. La norma revisa la lista de control utilizada en carretera y clasifica las infracciones en tres niveles de riesgo, pudiendo derivar en la inmovilización del vehículo en los casos más graves.
La actualización normativa obliga a las empresas transportistas a revisar protocolos internos, reforzar la formación de conductores y consejeros de seguridad y extremar el control documental y técnico de cada envío.
Especialización y gestión ADR
El transporte de mercancías peligrosas requiere operadores con certificación específica, conductores formados bajo el Acuerdo ADR y procedimientos adaptados a los requisitos de embalaje, etiquetado y documentación establecidos por la normativa europea.
Desde Cargoboard, compañía presente en España desde 2024 y que gestionó más de 430.000 envíos en Europa en 2025, señalan que la correcta coordinación entre transportistas cualificados y la gestión documental centralizada son elementos clave en este tipo de operativa.
África Narbona, International Strategy Manager para España, Portugal e Italia en Cargoboard, afirma que “la tecnología ya no es opcional en el transporte de mercancías peligrosas. El aumento de la presión regulatoria y de seguridad obliga a trabajar con máxima precisión y visibilidad operativa”.













