Antes de la robótica avanzada, la automatización logística empezó por algo esencial: mover mercancías sin intervención humana directa. Los primeros vehículos guiados marcaron el inicio de la automatización móvil en fábricas y almacenes.
La automatización logística no empezó con robots inteligentes ni con inteligencia artificial. Uno de sus primeros pasos fue mucho más sencillo: crear vehículos capaces de moverse de forma autónoma siguiendo una ruta predefinida dentro de una instalación.
Estos primeros sistemas, antecesores de los actuales AGV, surgieron para automatizar movimientos repetitivos y pesados en entornos industriales. Su función era clara: transportar cargas entre puntos fijos sin intervención humana directa.
Aunque su tecnología era básica (guiado por cables o marcas físicas), supusieron un cambio importante en la organización del trabajo. Permitieron liberar al operario de tareas de bajo valor añadido y mejorar la regularidad de los flujos internos.
En la actualidad, los AGV y AMR más avanzados siguen respondiendo al mismo principio fundacional: mover mercancía de forma segura, constante y predecible.
Datos relevantes
- Automatizan movimientos repetitivos.
- Mejoran la seguridad interna.
- Aumentan la regularidad de los flujos.
Curiosidad
Muchos AGV actuales aún conviven con sistemas de guiado heredados de décadas anteriores.














