No sé muy bien en qué momento ARIS 2026 dejó de ser solo un evento para convertirse en algo más.
Quizá tuvo que ver con el cambio de formato. O con la forma en la que el sector respondió a esa propuesta distinta, más directa, más útil… Porque este año no se trataba de escuchar. Se trataba de participar.
Lo cierto es que esta ha sido mi primera vez en ARIS. Y la he vivido desde dentro. Muy desde dentro.
Llegué con el encuentro ya en marcha. No desde el principio, no desde la idea inicial… pero sí a tiempo de sentir lo que había detrás: trabajo, llamadas, dudas, cambios, decisiones y, por encima de todo, muchas ganas de hacer algo que de verdad aportase valor al sector.
Y eso se notaba.
Durante semanas, el equipo (muchas gracias a Marta, Alfredo, Eleazar y Cristian) ha trabajado con una intensidad difícil de explicar desde fuera. Muchas conversaciones con patrocinadores, muchas llamadas a empresas, muchas preguntas lanzadas al aire: ¿qué necesitas?, ¿qué te preocupa?, ¿qué te gustaría encontrar en un evento así?
No queríamos hacer “otro congreso”. Queríamos que ocurriesen cosas… Y por eso decidimos cambiar el paso.
Dejamos atrás formatos más tradicionales y apostamos por algo distinto. El Circuito de la Automatización no era solo una idea… era una forma de obligarnos a ir al grano. Comparar, preguntar, entender. Sin rodeos.
Y funcionó… ¡¡Vaya si funcionó!! Tanto, que ya hay empresas pensando en 2027.
Las entrevistas siguieron esa misma línea. Nada de discursos preparados para vender. Se habló de operativas, de errores, de cuellos de botella, de decisiones que cuestan. De lo que pasa en el día a día, que es donde realmente se decide todo.
Los grupos de trabajo… fueron justo lo que tenían que ser.
Conversaciones reales. Sin filtros. Sin guion. Con dudas encima de la mesa y gente dispuesta a compartirlas. Y eso, en un sector como el nuestro, tiene mucho valor.
Pero si hay algo que define esta edición no está en el programa.
Está en las personas, en los corrillos después de cada bloque, en las conversaciones que no estaban previstas… En esas miradas de “esto me interesa” o “tenemos que hablar después”.
Había ganas. Ganas de compartir, de entender, de avanzar.
Y eso no se puede forzar… Solo pasa cuando todo lo demás está bien planteado.
Quiero agradecer a los patrocinadores (Mecalux, TGW, ABB, Smartlog, HikRobot, Körber, Still, Agilox, GXO, Singular Logistics, Blickle y System Logistics) por confiar en el proyecto y por apostar por una forma diferente de estar presentes. Y también a todos los compañeros del resto de áreas de C de Comunicación, que han empujado desde el principio para que esto saliese adelante.
Cuando un grupo rema en la misma dirección, se nota… Y se consigue.
A nivel personal, me quedo con el esfuerzo del equipo. Porque lo que se ha visto en una mañana es solo una pequeña parte de todo lo que hay detrás. Muchas horas, mucha presión y también muchos imprevistos de esos que solo aparecen cuando todo está en marcha.
Pero también muchas lecciones. De esas que ya te hacen pensar en lo siguiente.
Porque esto no se queda aquí.
ARIS 2027 ya tiene fecha: 8 de abril.
Y, después de lo vivido, cuesta no mirar hacia adelante con ilusión.
Porque hay eventos que evolucionan… Y otros que cambian la forma en la que el sector se encuentra, se escucha y avanza.
¡¡NOS VEMOS EN ARIS 2027!!










