En un contexto marcado por la presión operativa, la necesidad de eficiencia y la evolución tecnológica, la jornada permitió constatar una idea de fondo compartida por buena parte de los participantes: la automatización ha dejado de ser una opción para convertirse en una decisión estratégica transversal en todo el sector.
Ayer, 16 de abril, el Espacio Rastro de Madrid acogió la cuarta edición de ARIS, que volvió a reunir alrededor de un centenar de profesionales en torno a los principales retos de la automatización y la robótica aplicada a la intralogística.
“Este es un sector que exige una gestión de cirujano, donde cualquier microdecisión afecta a la competitividad y a la eficiencia”, señaló Francisco Aranda, presidente de UNO Logística, durante la apertura, subrayando la complejidad estructural de una actividad cada vez más dependiente del dato y la precisión operativa.
A lo largo de la jornada se sucedieron presentaciones, casos reales, entrevistas y dinámicas participativas que abordaron desde la inversión en tecnología hasta la integración del factor humano en los procesos automatizados.
1. La inversión en automatización se extiende a todo el tejido empresarial
Uno de los mensajes más relevantes de la jornada aterrizó de la mano del informe elaborado en conjunto por UNO Logística y C de Comunicación, que sitúa en el 95% las empresas que prevé invertir en herramientas digitales a lo largo de 2026.
Más allá del dato, los resultados reflejan un cambio de escala en el proceso de transformación del sector. La automatización deja de estar limitada a grandes operadores para extenderse también a compañías de menor tamaño, algunas con facturaciones en torno a los 5 millones de euros, que ya están incorporando tecnología y reforzando sus equipos para abordar estos proyectos.
Lo relevante ya no es tanto la intención de invertir, sino el tipo de decisiones que se están tomando. La automatización deja de plantearse como un objetivo a medio plazo para convertirse en un proceso en marcha, que está reconfigurando estructuras, perfiles y prioridades dentro de las propias organizaciones.
2. Automatizar ya no es cuestión de grandes inversiones
En paralelo, varios de los participantes incidieron en la accesibilidad creciente de las soluciones tecnológicas. Durante su intervención, representantes del ámbito tecnológico destacaron que es posible abordar procesos automatizados con inversiones significativamente inferiores a los grandes proyectos integrales.
“Para movimientos repetitivos dentro del almacén, un robot móvil puede asumir tareas con un nivel de inversión mucho más bajo, aportando mejoras claras desde el primer momento”, explicó Raquel Perea, Senior Regional Sales Manager de Hikrobot durante su intervención.
Esto abre la puerta a que muchas empresas empiecen por automatizaciones muy concretas —ligadas a tareas repetitivas y fácilmente replicables— y, a partir de ahí, amplíen el alcance conforme se validan resultados y se gana confianza en la tecnología.
3. El factor humano, clave para el éxito de los proyectos
Junto al avance tecnológico, otro de los consensos más claros de la jornada fue la necesidad de integrar el componente humano en cualquier estrategia de automatización.
“Los fracasos que hemos tenido en los últimos meses han venido, en muchos casos, por olvidar a las personas. La tecnología no funciona sola”, advirtió Sébastien Colledani, director de innovación de GXO, durante su entrevista en directo.
Aquí el reto no está únicamente en desplegar tecnología, sino en cómo se incorpora al día a día de la operativa: desde la adaptación de los equipos hasta la redefinición de procesos que permitan que esa automatización funcione de forma real y sostenida.
4. El Circuito de la Automatización se consolida como formato diferencial
Más allá de los contenidos, ARIS 2026 volvió a poner el foco en el formato como elemento clave de aprendizaje. En este sentido, el ‘Circuito de la Automatización’ se consolidó como una de las principales novedades del evento.
A través de seis estaciones técnicas, lideradas por TGW, Hikrobot, STILL, Singular Logistics, Smartlog y ABB, los asistentes pudieron interactuar directamente con soluciones reales en ciclos breves, comparar enfoques y resolver dudas de forma individualizada.
De esta manera se generó un contacto directo entre empresas tecnológicas y profesionales del sector, permitiendo así un intercambio más práctico y orientado a la toma de decisiones, en línea con el carácter aplicado del congreso.
“No se trata solo de escuchar, sino de resolver dudas reales. Queremos que salgáis de aquí con más claridad, con mejores preguntas y, sobre todo, con ideas aplicables en vuestros propios proyectos”.
Óscar Aguilar, responsable del Área de Logística de C de Comunicación.
5. Grupos de trabajo: compartir problemas, construir soluciones
Junto al circuito, los grupos de trabajo volvieron a posicionarse como uno de los espacios mejor valorados de la jornada. En un entorno más reducido e informal, los participantes pudieron debatir sobre retos concretos, compartir experiencias y contrastar soluciones en torno a distintos ámbitos de la automatización.
Las dinámicas lideradas por ABB, Mecalux, TGW, Körber, Agilox y Smartlog, estuvieron centradas en el intercambio directo y el análisis operativo, confirmando la necesidad y la importancia de que existan estos espacios donde aterrizar la tecnología en casos reales y contextos específicos.
En los próximos días, C de Comunicación continuará ampliando la cobertura de ARIS 2026 con el análisis detallado del informe, los grupos de trabajo, los casos de éxito y las principales intervenciones de esta edición. ¡No te pierdas nada!
















