La compañía inicia el reparto a domicilio en la capital desde el 27 de enero mediante Glovo, Just Eat y Uber Eats, ampliando el acceso a su oferta más allá de su único punto físico en España.
Krispy Kreme ha puesto en marcha su servicio de delivery en Madrid, incorporando el reparto a domicilio como nuevo canal de acceso a sus productos en la capital. El servicio está operativo desde el 27 de enero y se ofrece a través de Glovo, Just Eat y Uber Eats.
La activación del delivery se produce cuatro meses después de la apertura de su primer establecimiento en España, ubicado en el centro comercial Westfield Parquesur. A través de este canal, los clientes pueden solicitar distintas referencias de la marca, principalmente en formatos de docena, adaptados al consumo a domicilio.
Ampliación del alcance urbano
La incorporación del reparto a domicilio permite a la compañía llegar a nuevos puntos de Madrid sin modificar su actual red física. El servicio se apoya en plataformas especializadas en distribución urbana, que gestionan la recogida y entrega de los pedidos.
“La llegada del delivery nos permite acercar Krispy Kreme a más personas y estar presentes en distintos momentos de consumo, más allá del punto de venta físico”, señala Manuel Zamudio, CEO de Krispy Kreme España.
La puesta en marcha de este servicio se produce en un contexto de creciente peso del canal a domicilio en la distribución urbana de alimentación.












