Cuando se habla de costes logísticos, el transporte suele llevarse todo el protagonismo. Sin embargo, el verdadero coste por pedido es mucho más complejo, y muchas veces, invisible.
El coste logístico por pedido incluye mucho más que el simple envío. Cada unidad gestionada arrastra una cadena de actividades: recepción, almacenamiento, manipulación, preparación, embalaje y gestión administrativa.
En entornos de alta fragmentación (como el e-commerce o la distribución capilar) estos costes se multiplican. Preparar un pedido pequeño puede ser proporcionalmente más caro que uno grande, debido al peso de las operaciones manuales y los tiempos asociados.
Además, factores como las devoluciones, los errores operativos o los tiempos de espera añaden costes indirectos que no siempre se reflejan en los análisis tradicionales.
Por eso, cada vez más empresas analizan el coste por pedido de forma desagregada, identificando dónde se genera valor… y dónde se pierde.
Entender este indicador es clave para tomar decisiones estratégicas sobre precios, servicio y modelo operativo.
Datos relevantes
- Incluye almacenamiento, preparación, manipulación y transporte.
- Los pedidos pequeños suelen tener mayor coste relativo.
- Los costes indirectos pueden representar una parte significativa del total.
Curiosidad
En algunos modelos de distribución, reducir unos segundos en el picking por pedido puede tener un impacto económico mayor que optimizar el transporte.
















