A finales del siglo XX, el modelo de producción y abastecimiento just-in-time comenzó a implantarse con fuerza en empresas occidentales, transformando la gestión logística.
Durante las décadas de 1970 y 1980, diversas empresas industriales occidentales comenzaron a adoptar el modelo just-in-time (JIT), desarrollado previamente en Japón y basado en producir y abastecer únicamente lo necesario en cada momento.
Este sistema reducía inventarios, eliminaba desperdicios y obligaba a una coordinación mucho más estrecha entre fabricantes, proveedores y logística.
A partir de 1980, numerosos estudios académicos y experiencias industriales comenzaron a documentar su aplicación en Europa y Estados Unidos, marcando el inicio de su expansión internacional.
El JIT no solo transformó la producción industrial, sino también la planificación logística, que pasó a desempeñar un papel clave en la sincronización de la cadena de suministro.
Datos relevantes
- Reduce inventarios y costes de almacenamiento.
- Requiere coordinación estrecha con proveedores.
- Se apoya en flujos logísticos muy precisos.
Curiosidad
La implantación del just-in-time obligó a muchas empresas occidentales a replantear completamente la relación tradicional con sus proveedores.
















