Un retraso no solo retrasa la entrega: afecta costes, contratos y la relación con clientes y proveedores.
El coste de un retraso logístico se manifiesta en múltiples frentes: sobrecostes de transporte, penalizaciones contractuales, pérdida de confianza y, en ocasiones, impacto en la producción o ventas del cliente.
Calcular este coste requiere tener en cuenta variables directas, como transporte adicional, y variables indirectas, como daños reputacionales o reducción de fidelidad. Las compañías con procesos de análisis avanzados incorporan indicadores de impacto económico por cada tipo de incidencia.
Gestionar proactivamente los riesgos de retraso (a través de planificación de rutas, previsión de inventario y sistemas de alertas) permite minimizar su impacto y proteger tanto la rentabilidad como la reputación.
Datos relevantes
- Afecta costes directos e indirectos.
- Puede implicar penalizaciones contractuales.
- La planificación y monitorización reducen riesgos.
Curiosidad
En ocasiones, un retraso mínimo, si no se comunica correctamente, genera más percepción negativa que un retraso mayor bien gestionado.
















