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Annabel Moser (Taisa Logistics): “Gestionar transporte no consiste en mover mercancía, sino en aportar valor real al negocio”
Annabel Moser, Gerente de Transport Operations en Taisa Logistics
ESPECIAL DÍA DE LA MUJER

Annabel Moser (Taisa Logistics): “Gestionar transporte no consiste en mover mercancía, sino en aportar valor real al negocio”

Por Óscar AguilarResponsable de área de Logística
Annabel Moser, Gerente de Transport Operations en TAISA LOGISTICS, defiende un liderazgo colaborativo y una logística con peso estratégico. Tras una trayectoria internacional, sitúa la eficiencia, las personas y la diversidad en el centro de la operación.

Annabel Moser no soñaba con la logística. Tampoco trazó una hoja de ruta cerrada. “Nunca tuve la idea de entrar en este sector. Me empezó a gustar cuando lo hice”. Proyectos de implantación de almacenes, visión end to end y un entorno que no se detiene terminaron por engancharla.

“Es un mundo muy rápido. No te aburres”. Digitalización, tecnologías disruptivas, transformación constante. Esa velocidad la atrapó y ya no salió.

Aprender lejos de casa

De todos los destinos que acumula (Tokio, Sídney, París, Milán o Ámsterdam), Japón marcó un antes y un después. “A nivel cultural resultó el mayor reto. La forma de trabajar y de pensar cambia mucho”. También lo define como su mejor experiencia profesional.

Su fórmula parte de una premisa sencilla: mente abierta y empatía. “No veo colores ni género. Tampoco culturas como barreras”. Prefiere entender antes que juzgar. Escuchar antes que imponer. Esa actitud le permitió integrar equipos distintos y adaptarse a mercados con reglas propias.

La cadena de suministro no funciona igual en cada país. Influyen la geografía, la estructura empresarial y hasta la mentalidad colectiva. “Lo más interesante siempre consiste en conocer el mercado y aprender de él”. Esa mirada global hoy forma parte de su forma de decidir.

Liderar en un entorno masculinizado

Transporte y logística arrastran una tradición masculina. Moser no esquiva la cuestión. “Existe, por supuesto. Pero yo personalmente no he vivido experiencias negativas”. Reconoce que la actitud influye. “No me he dejado pisar. Y en este mundo también conviene tomarse algunas cosas con humor”.

Eso no implica ausencia de límites. “Cuando toca ponerlos, se ponen”. Agradece haber contado con líderes que la apoyaron y con equipos que valoraron su aportación.

Celebra el avance femenino en puestos directivos. “Somos pocas todavía, pero cada paso abre camino”. Detecta talento que no siempre da el salto por falta de confianza o de oportunidades. “Una mujer tiene la misma capacidad que un hombre. Lo importante consiste en que pueda participar en los procesos y acceder a las posiciones”.

Diversidad para decidir mejor

Defiende sin matices el valor de la diversidad. “No hay un único punto de vista correcto”. Mujeres y hombres aportan miradas distintas. Esa diferencia enriquece la estrategia y mejora la toma de decisiones.

Habla de empatía como rasgo relevante en el liderazgo femenino, aunque evita caer en etiquetas rígidas. A ella le gusta trabajar con perfiles variados. Compartir ideas, contrastar enfoques y construir soluciones conjuntas.

Si debe definir su estilo, lo resume en una palabra: colaboración. “No me gusta el estilo jefe. Prefiero orientar, marcar objetivos claros y crear un espacio seguro”. Quiere equipos que opinen, cuestionen y participen en la estrategia. Sin miedo a discrepar.

Transporte: la última pieza, la más visible

Desde el comité de dirección de Taisa Logistics gestiona estrategias para clientes como Mahou San Miguel. En gran consumo, el transporte ocupa la última posición en la cadena. También la más expuesta.

“Somos los últimos. Por eso necesitamos un modelo estable y bien pensado que aporte valor”. No se trata solo de mover mercancía del punto A al B. El transporte debe reforzar el resultado del negocio.

Hoy identifica tres grandes retos: eficiencia, disponibilidad y tecnología. “La eficiencia resulta clave”. A eso suma la falta de conductores y vehículos, un desafío diario. En tecnología detecta un cambio positivo. “Hay muchísima. El reto consiste en saber aplicarla y elegir bien”.

Un sector que aún necesita explicación

La pandemia impulsó el reconocimiento social de la logística. Aun así, considera que queda trabajo por hacer. “Ahora se entiende mejor, pero el peso estratégico debería ser mayor”. La cadena de suministro sostiene el consumo cotidiano. Sin embargo, muchos aún desconocen su complejidad.

“Una mercancía siempre sale de un sitio y llega a otro. Eso nos afecta a todos”. Para ella, la clave pasa por divulgar y acercar el sector a la sociedad.

Esa labor también la ejerce en el aula, como profesora en IAE Business School. Cuando explica cómo diseñar una red logística o dónde ubicar almacenes, observa sorpresa en los alumnos. “No imaginan lo compleja que resulta una cadena de suministro”. Entender el conjunto cambia la perspectiva.

Transformar con las personas dentro

En cualquier proceso de cambio, no duda: lo más complejo son las personas. “La tecnología acompaña. El reto real está en la cultura”. Por eso apuesta por informar, implicar y dejar participar. Los equipos gestionan el día a día y acumulan experiencia. Excluirlos debilita cualquier transformación.

Crear un entorno donde se pueda opinar y cuestionar refuerza el compromiso. Para Moser, liderar implica orientar y escuchar. También asumir que de cada situación, incluso la más difícil, surge aprendizaje.

Ilusión y actitud

Después de años al frente de equipos internacionales, mantiene la ambición por aprender. Los nuevos retos la empujan. “Siempre aprendes, incluso de las peores situaciones”.

A las jóvenes que miran hacia operaciones o transporte les lanza un mensaje directo: ilusión y actitud positiva. Reconoce la presión del sector. También su atractivo. “Es estresante, sí. Pero resulta muy interesante y complejo”.

Annabel Moser no llegó a la logística por vocación temprana. Se quedó por convicción. Porque descubrió un entorno donde cada decisión conecta culturas, mercados y personas. Y porque, cuando el transporte funciona, el mundo sigue su curso sin detenerse.

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