Cada 16 de febrero se celebra el Día Mundial de la Logística, una jornada para reconocer la importancia estratégica de este sector en el desarrollo económico global y en la vida cotidiana de millones de personas. Aunque muchas veces pasa desapercibida, la logística es el sistema que garantiza que bienes y servicios lleguen a su destino de forma eficiente y segura.
El Día Mundial de la Logística se celebra cada año el 16 de febrero desde 2016, cuando fue establecido durante el Tercer Foro Mundial de Ciudades y Plataformas Logísticas que tuvo lugar en Sevilla (España). Su creación respondió a la necesidad de visibilizar el papel clave de la logística y la gestión de la cadena de suministro en la economía global… Y de poner en valor la labor de los profesionales que aseguran el flujo constante de bienes y servicios en el mundo.
La iniciativa está promovida por la Organización Mundial de Ciudades y Plataformas Logísticas (OMCPL), con el objetivo de subrayar que la logística no es solo una función de transporte o almacenaje, sino un sistema complejo e interconectado que integra planificación, gestión de inventarios, distribución y entrega final… Que repercute directamente en la competitividad empresarial, el comercio internacional y la estabilidad de las cadenas de suministro.
En un mundo cada vez más interdependiente, la logística se ha convertido en un motor silencioso de la economía: desde el abastecimiento de medicamentos y alimentos hasta la respuesta en situaciones de emergencia o la entrega de productos de e-commerce. Cuando la logística falla, los efectos se sienten en múltiples sectores productivos y en la vida diaria de ciudadanos y empresas.
El Día Mundial de la Logística sirve también para poner sobre la mesa los retos actuales del sector (como la digitalización, la sostenibilidad, la escasez de talento, la resiliencia frente a disrupciones y la eficiencia operacional)… Y para impulsar iniciativas que contribuyan a reforzar su papel como sector estratégico.
















