El presidente de UNO Logística reclama protocolos modernos, coordinación real entre administraciones y respeto al sector para evitar tensiones innecesarias en la cadena de suministro ante episodios meteorológicos adversos.
La logística vuelve a situarse en el centro del debate tras un inicio de año marcado por restricciones al transporte en el norte de España y por la creciente presión sobre las cadenas de suministro. En una entrevista concedida a Logística – C de Comunicación, Francisco Aranda, presidente de UNO Logística, analiza la gestión de estas situaciones, alerta sobre la falta de coordinación institucional y pone el foco en dos de los grandes retos estructurales del sector: la escasez de conductores y el absentismo laboral.
Aranda se muestra crítico con la forma en que se aplican las restricciones al tráfico pesado durante episodios meteorológicos adversos. A su juicio, la gestión sigue siendo “improvisada y propia del siglo XIX”, a pesar de contar hoy con previsiones meteorológicas avanzadas y herramientas digitales suficientes para anticiparse. “No tiene sentido cortar carreteras o embolsar camiones cuando aún no ha nevado y se prevé que lo haga horas después. Eso genera un problema humano para los conductores y un problema técnico para las empresas porque tensiona la cadena de suministro sin necesidad”.
Falta de coordinación y una única referencia informativa
Desde la patronal logística insisten en la necesidad de modernizar los procedimientos y establecer mecanismos claros de coordinación entre administraciones y sector. Aranda reclama la creación de una plataforma única, que centralice en tiempo real toda la información sobre cortes y restricciones, independientemente de la administración competente. “No se puede obligar a las empresas a consultar múltiples páginas web autonómicas para planificar su operativa. Hace falta un punto de referencia único que permita trabajar con previsión y seguridad”, subraya.
El presidente de UNO recuerda que, en otros países con condiciones meteorológicas similares o incluso más adversas, las carreteras no se cierran de forma preventiva durante días… Sino que se mantienen operativas gracias a una gestión activa. “Detrás del transporte hay profesionales que mueven productos básicos, alimentación, farma y suministros esenciales. Esto no es un asunto menor”, añade.
Seguridad, profesionalización y áreas de descanso
Aranda rechaza la dicotomía entre seguridad vial y abastecimiento. “La seguridad de los conductores y el movimiento de mercancías van unidos. Una cosa no existe sin la otra”, afirma. En este sentido, vuelve a reclamar la puesta en marcha urgente de una red de áreas de descanso dignas, seguras y distribuidas por todo el territorio, como parte esencial de una logística moderna y respetuosa con sus profesionales.
Para el presidente de UNO, estos episodios ponen a prueba la capacidad de reacción del país y su credibilidad como nodo logístico internacional. “En los momentos de dificultad es cuando se demuestra si un país sabe gestionar problemas de forma eficiente e inteligente”.
Escasez de conductores: diagnóstico hecho, falta acción
Otro de los grandes frentes abiertos es la falta de conductores profesionales, un problema que, según Aranda, ya está plenamente diagnosticado. “Sabemos que faltan alrededor de 20.000 profesionales y que en determinados periodos hay camiones que no salen por falta de conductores. La pregunta es cuándo empezamos a trabajar de verdad”, plantea.
Desde UNO defienden un plan integral, basado en varias medidas simultáneas: el impulso de una formación profesional específica, la subvención inicial de los costes de acceso a la profesión, campañas para atraer a jóvenes y una mejora real de las condiciones de trabajo. “No hay una solución única, pero cuanto antes empecemos, antes veremos resultados”, insiste.
Sobre las críticas de algunas asociaciones que apuntan a incumplimientos laborales por parte de empresas, Aranda es tajante: “Si hay empresas que no cumplen la ley, que se denuncien. No se puede permitir que unas pocas pseudoempresas manchen la reputación de todo un sector. Una empresa que no cuida a sus trabajadores es una empresa muerta”.
Cantabria y el papel de los puertos del norte
Por su parte, el presidente de la patronal valora de forma positiva la estrategia logística de Cantabria. En ese sentido, destaca la importante colaboración público-privada para desarrollar infraestructuras como el centro logístico de Penagos, el crecimiento del polígono de La Pasiega y el papel del Puerto de Santander. “La logística puede ser una palanca de generación de empleo, atracción industrial y crecimiento de tráficos portuarios. En Cantabria se está trabajando en la buena dirección”.
A nivel nacional, subraya la fortaleza de la red portuaria española, aunque identifica dos ámbitos clave de mejora: intermodalidad y digitalización. “Cuando se avance de forma decidida en estos dos aspectos, los puertos serán un complemento aún más potente para que España se consolide como hub logístico”, afirma.
Un mensaje al sector: adaptación pese a los costes y el absentismo
Para cerrar, el presidente de UNO Logística lanza un mensaje de reconocimiento a las empresas y profesionales del sector, que afrontan un contexto especialmente exigente. “Es un orgullo ver cómo, pese al fuerte incremento de costes, a la presión sobre la rentabilidad y a un absentismo que no deja de crecer, la logística siempre responde”, señala.
Aranda destaca la capacidad de adaptación de las compañías y de sus equipos ante problemas imprevistos y situaciones de máxima tensión operativa. “Tenemos profesionales de primer nivel… En mi opinión, los mejores del mundo. Por eso la logística es hoy en día un sector cada vez más respetado en el ámbito empresarial”.















