Aunque rara vez se ve, el picking determina gran parte de la eficiencia de un almacén. De su precisión y rapidez dependen los costes operativos, los plazos de entrega y, en última instancia, la satisfacción del cliente final.
El picking es una de las operaciones más críticas y costosas de la logística de almacén. Consiste en la preparación de pedidos, seleccionando las unidades correctas para cada cliente. Pese a que pueda parecer sencillo, concentra gran parte del tiempo y del error operativo.
Históricamente, el picking fue manual y dependía casi por completo de la experiencia del operario. Con el aumento de referencias y pedidos pequeños, en especial en retail y e-commerce, se convirtió en un cuello de botella.
Para mejorar su eficiencia surgieron métodos de apoyo como el pick-by-light, pick-by-voice o sistemas guiados por radiofrecuencia. Todos buscan lo mismo: reducir errores y acelerar la preparación.
En la actualidad, el picking sigue siendo un área clave donde pequeñas mejoras generan grandes impactos en coste y servicio.
Datos relevantes
- Puede representar más del 50% del coste operativo del almacén.
- Es una de las principales fuentes de error.
- Impacta directamente en la experiencia del cliente.
Curiosidad
Un error de picking suele detectarse… cuando ya está en manos del cliente.
















