“En las relaciones entre empresas, los incrementos de costes no son tan fáciles de repercutir, porque los contratos ya estaban firmados o una parte de la cadena de valor no acepta o está dispuesta a asumir parte de los incrementos".
El día 1 de marzo se aprobó el Real Decreto Ley de medidas excepcionales para revisión de precios. Es necesario que las empresas sean rentables, que repercutan los incrementos en sus costes a sus clientes, para poder seguir funcionando, dicen desde Aseamac, la asociación de alquiler de maquinaria y equipos.
“De forma general, los costes directos e indirectos de las empresas se han visto incrementados de forma significativa en los últimos meses. Es una combinación de muchos factores. Además de los de personal, transportes y financieros, se suman otros igualmente importantes como el incremento del coste de las energías (tanto de la electricidad como de los combustibles), el desajuste en los stocks de materias primas o productos transformados, el incremento de precios de toda la cadena de valor …
Esto ha generado una elevada inflación, inesperada y poco habitual en Europa en los últimos años. A nadie le gusta que suban los precios de los alimentos, del combustible, de la electricidad o de muchos otros productos o servicios que forman parte de nuestra vida personal, pero generalmente no tenemos más opción que aceptar los incrementos y reorganizar la economía familiar”.
No es fácil repercutir los sobrecostes
“En las relaciones entre empresas, los incrementos de costes no son tan fáciles de repercutir, porque los contratos ya estaban firmados o una parte de la cadena de valor no acepta o está dispuesta a asumir parte de los incrementos. Desde hace unos meses, se están produciendo fuertes tensiones puesto que el cliente final, público o privado, tiene que estar dispuesto a renegociar los contratos existentes o los nuevos pedidos”, dice la asociación.
El incremento de costes y precios es algo generalizado, en todos los sectores y actividades económicas. Nadie, en ningún sector puede decir que no le afectan.
“Por el bien de todos, es necesario que las empresas repercutan los incrementos en sus costes a sus clientes y mantengan sus márgenes operativos. Las empresas deben ser rentables, de lo contrario, se verán abocadas al despido de su personal y al cese de sus operaciones”, insisten.
“A pesar de que las directrices de la Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia son que en las organizaciones empresariales se limite cualquier debate sobre las condiciones de mercado, nos encontramos ante una situación absolutamente excepcional”, aseguran.
La patronales de sectores tan importantes como la construcción o el metal están lanzando el mensaje público de que deben revisarse los precios de los contratos: Si las empresas no pueden incrementar sus precios (por miedo a la situación actual, por las dificultades de la negociación, por malas prácticas de algunos agentes, …) se van a generar graves problemas en la cadena de valor.
Aseamac destaca:
- Todas las empresas tienen que hacer un esfuerzo permanente, y hoy más que nunca, por conocer sus costes, saber su nivel de rentabilidad en cada contrato o tipo de operación, y repercutir a sus clientes cualquier incremento necesario.
- Además, la revisión de precios no sólo es para el contratista principal, es para toda la cadena de valor, subcontratistas, suministradores y fabricantes incluidos.
- No se pueden subir los salarios si no se incrementan los ingresos. No se puede mantener la rentabilidad de la empresa si los costes aumentan, pero los márgenes operativos decrecen.
- Es necesario ajustar los precios a la situación actual, tanto en contratación pública como privada.
- Y es necesario hablar abiertamente, de forma natural y honesta, con clientes, proveedores y competencia sobre este asunto.
- No se trata de condicionar el mercado, sino de que pueda seguir funcionando.
La situación del gremio
“En los últimos meses, como en otros gremios y sectores, desde Aseamac estamos viviendo un incremento significativo de los costes directos de personal, combustibles y energía, entre otros.
De forma paralela, el coste de la maquinaria, de los equipos y los consumibles necesarios para realizar nuestro trabajo se ha disparado, e incluso nos encontramos con falta de disponibilidad de ciertos productos clave, lo que afecta a nuestra capacidad de servicio.
Además, en el caso especial del alquiler, los precios se deben calcular en base al coste de reposición del bien que se alquila. Puesto que los precios de los materiales, maquinaria y equipos se han incrementado significativamente, nuestro coste de reposición (si un equipo se daña o es necesario reponerlo) son en base a su coste nuevo a día de hoy.
A medida que se acerca el buen tiempo, y se incrementa la carga de trabajo de casi todos los sectores en los que prestamos servicio, estamos preocupados por la presión que se está haciendo, por parte de clientes, públicos y privados, para obtener precios artificialmente bajos.
Las empresas que saben hacer sus números y se preocupan por sus trabajadores, sabrán cuando declinar un pedido.
Pero nos preocupa que otras empresas escojan el camino fácil, que para mantener sus márgenes sacrifiquen la seguridad de los trabajadores o la viabilidad de su negocio”, explica la asociación.










