La mesa redonda titulada “Automatización y resiliencia en la logística del frío: hacia una sostenibilidad real”, reunió a responsables de ULMA Handling Systems, Prologis, AEFYT, Encarna Group y Galderma para analizar los desafíos clave del sector de la temperatura controlada.
La mesa redonda fue uno de los encuentros clave de la XVI Jornada Logística del Frío, celebrada el pasado jueves 12 de junio en Madrid.
El debate contó con representantes de varias empresas destacadas del sector, quienes compartieron sus experiencias y visiones en torno a los retos que plantea la automatización, la falta de personal, la eficiencia energética y la estabilidad de las cadenas de suministro a temperatura controlada.
Moderada por Myriam Bazo, responsable de contenidos del área de Logística en C de Comunicación, la mesa sirvió para contrastar puntos de vista entre operadores logísticos, fabricantes, asociaciones sectoriales y empresas usuarias finales.
Automatización flexible y estrategias energéticas
Uno de los consensos más claros fue que la automatización, no siempre implica alcanzar el máximo grado tecnológico. “Una buena automatización no tiene por qué ser total”, señaló Iñaki Izu, Logistics & Sales Manager en ULMA Handling Systems, quien insistió en la necesidad de “analizar el nivel óptimo para cada caso y garantizar que las soluciones convivan con las personas y sean escalables”.
Desde el punto de vista del promotor de activos inmologísticos, Francisco Vázquez, Essentials Solutions Manager en Prologis, recalcó la importancia de planificar la eficiencia energética desde la fase de diseño de los activos. “Tanto el frío como la automatización requieren sistemas de backup. Hemos vivido un cero energético y nadie tenía generadores”, alertó.
Por su parte, Benjamín Arze, director de Logística en Encarna Group, puso el foco en la desigual adopción tecnológica dentro del sector. Aseguró que muchas de las soluciones en automatización, inteligencia artificial o robótica “se quedan en el 5 % de las grandes compañías que pueden pagarlas”, mientras que las pequeñas y medianas empresas no tienen acceso real a estas herramientas.
“Necesitamos interconectarnos y socializar la tecnología”, defendió Arze, señalando que, sin apoyo estructural, “la economía real tardará muchísimo en poder beneficiarse de estos avances”.

La falta de técnicos amenaza la sostenibilidad operativa
Por otro lado, la escasez de mano de obra especializada fue otro de los puntos críticos del debate. Susana Rodríguez, directora general de FRIEX y presidenta de AEFYT, advirtió que muchas empresas del frío se enfrentan a una situación límite: “No podemos crecer porque no hay personal disponible las 24 horas del día para atender incidencias urgentes, como una fuga de gas o una caída de temperatura en congelado”.
Según explicó, el problema no reside solo en la falta de formación, sino en que se trata de una profesión con baja capacidad de atracción para las nuevas generaciones.
Asimismo, Rodríguez remarcó que “por mucha digitalización que haya, ningún robot va a ir a solucionar una fuga de gas en una plataforma logística”.
La resiliencia también es una cuestión de personas
La logística del frío, según Fernando Penteado, Head of Global Logistics en Galderma, vive en un estado de adaptación permanente: “Vivimos en una era de cisnes negros: hay que ser dinámicos, tener planes de contingencia continuos y afrontar una demanda que a menudo supera la capacidad instalada”.
Respecto al ámbito de la salud, Penteado puso el foco en la necesidad de armonizar procesos y trazabilidad en entornos internacionales: “Estamos invirtiendo en visibilidad en tiempo real desde la fabricación hasta la clínica, pero eso exige inversiones tecnológicas y una gran capacidad de integración”.
Por último, Susana Rodríguez, (FRIEX y AEFYT), recordó que el sector del frío industrial está viviendo una transformación acelerada, condicionada por la nueva normativa sobre gases refrigerantes y los objetivos de descarbonización.
“No se puede exigir todo a la empresa privada. Si queremos resiliencia real, los planes de contingencia deben venir respaldados por la administración. El cliente ha cambiado y pide más, pero adaptarse no puede penalizar al empresario. Al final, ser buenos o malos se traduce en inversión, y ahí está el verdadero reto”.
Susana Rodríguez, directora general de FRIEX y presidenta de AEFYT
















