Las iniciativas buscan garantizar el suministro de bienes esenciales y acelerar el acceso a herramientas sanitarias clave en situaciones de emergencia.
La Comisión Europea presentó oficialmente el pasado 9 de julio en Estrasburgo (Francia), dos nuevas estrategias dentro de su agenda de la Unión de la Preparación: una Estrategia de Almacenamiento y una Estrategia de Contramedidas Médicas.
Ambos planteamientos buscan mejorar la capacidad de los Estados miembros para responder a crisis como apagones energéticos, catástrofes naturales, conflictos o pandemias, garantizando el acceso continuo a suministros críticos.
La Estrategia de Almacenamiento tiene como objetivo principal asegurar la disponibilidad de productos esenciales —alimentos, agua, petróleo, combustible o medicamentos— antes de que se produzca una emergencia.
Entre las medidas previstas se incluye la creación de una red europea de almacenamiento para compartir buenas prácticas y coordinar reservas, la identificación de carencias mediante el intercambio de información y el refuerzo de la cooperación intergubernamental, así como la ampliación de las existencias conjuntas con apoyo de iniciativas como rescEU.
También se contempla la mejora de la capacidad logística y de transporte para permitir una respuesta ágil, así como el fomento de asociaciones entre actores civiles y militares, públicos y privados, con el fin de optimizar los recursos.
Impulso a la producción y acceso a medicamentos esenciales
Por su parte, la Estrategia de Contramedidas Médicas aborda los desafíos sanitarios derivados del aumento de enfermedades infecciosas, la resistencia antimicrobiana y los efectos del cambio climático. La iniciativa prevé impulsar el desarrollo de vacunas de nueva generación, antibióticos, antivirales y medidas frente a amenazas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares (QBRN).
Para ello, se apoyará la innovación a través de programas como el acelerador de contramedidas médicas y HERA Invest, además del refuerzo de capacidades industriales mediante la red EU FAB y nuevas alianzas como RAMP UP.
Asimismo, se prevé una mayor coordinación en la adquisición conjunta de medicamentos, vigilancia centinela de aguas residuales y cooperación global con otras regiones.
Según destacó la comisaria europea de Cooperación Internacional y Desarrollo, Hadja Lahbib, estas medidas suponen “un paso significativo para fortalecer las defensas de Europa ante amenazas emergentes”.
















