Según AECOC, los costes laborales, las disrupciones o la sostenibilidad son algunas de las principales preocupaciones para la cadena de suministro para este año.
“El sector de la supply en los últimos años ha vivido la crisis en el Mar Rojo, conflictos geopolíticos, crisis en temas de materias primas, movilizaciones de agricultores o paros de transporte. Creo que hemos vivido en una continua disrupción y nos hemos dado cuenta de que esta disrupción ha llegado para quedarse”. Son palabras de María Tena, directora de Logística y Transporte de AECOC que en la jornada Tech-Automate Solutions Day: Logistics expuso las preocupaciones y prioridades del sector logístico.
La experta presentó el nuevo estudio de la asociación empresarial de AECOC para 2025 donde las disrupciones, los costes laborales o la digitalización o sostenibilidad se convierten en las principales preocupaciones para el sector.
Según el estudio, para poder hacer frente a las continuas disrupciones, es necesario mejorar la relación con los proveedores y los clientes, invertir en la formación de los equipos logísticos para conseguir tomar decisiones rápidas y optimizar el transporte, que representa una partida importante en los presupuestos de las compañías.
“Vivimos en un plan de contingencia continuo y en un riesgo constante”, resumía María Tena al referirse a la compleja situación que atraviesa actualmente la cadena de suministro, marcada por desafíos imprevistos, incertidumbre y la necesidad de adaptación constante.
Luchar contra el absentismo laboral
Uno de los grandes retos del sector será reducir el abultado absentismo laboral en las empresas. “Este va a ser uno de los grandes retos a los que nos vamos a tener que enfrentar y las empresas ya están poniendo medidas en marcha para frenar este absentismo”, recalcaba la directora de logística.
En su informe, AECOC avisaba de que el absentismo laboral afectaba a 1,2 millones de trabajadores en nuestro país y más de la mitad de las empresas del sector logístico ha visto como ha aumentado en el último año.
“El 65% de nuestras empresas dice que ha aumentado el absentismo. Pero no solo ha aumentado, sino que la tendencia todavía va más”
María Tena, directora de logística de AECOC
“Como primer paso, es necesarios acciones orientadas a mejorar el ambiente laboral. A continuación, habrá que enfocarse en optimizar la organización y la formación de los equipos, además de introducir medidas de conciliación y flexibilización laboral. También hay que trabajar en la mejora de los puestos de trabajo, lo cual está estrechamente relacionado con temas de automatización, ergonomía y seguridad”, proponía María Tena.
En cuanto a la inversión en tecnología, María Tena apuntaba a priorizar la automatización de procesos, usar herramientas para el análisis de datos, potenciar la ciberseguridad y utilizar herramientas de previsión de demanda y gestión del aprovisionamiento.
La sostenibilidad también preocupa
Por último, la experta apuntaba a la sostenibilidad como una de las grandes preocupaciones de las empresas. La logística sostenible se está acelerando, pero, sobre todo motivada por la “presión regulatoria existente en todos los niveles” tal y como detallaba María Tena.
Las empresas se enfrentan a la necesidad de adaptarse a un marco regulatorio complejo que incluye temas como la gestión de residuos, SDDR (Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno), envases, deforestación, desperdicio alimentario y la futura ley de movilidad sostenible. Entender y evaluar el impacto de estas normativas en el negocio a corto, medio y largo plazo es un desafío importante.
“En temas de sostenibilidad parece que en vehículos ligeros, en ciudades, va a ser el eléctrico, pero tenemos muchas dudas de qué va a pasar en el vehículo pesado y en la larga distancia”
María Tena, directora de logística de AECOC
Otro reto significativo es la falta de vehículos más sostenibles. A pesar de que la tecnología para vehículos ligeros en entornos urbanos parece inclinarse hacia la electricidad, existe mucha incertidumbre sobre qué tecnología apostar para vehículos pesados y de larga distancia.
“Las empresas tienen que invertir en instalaciones mucho más eficientes, que ahorren mucha más energía, pero no nos podemos olvidar de invertir en flotas más sostenibles”, concluía.
















