Estados Unidos refuerza su postura proteccionista con nuevas tarifas comerciales, lo que aumenta la tensión global.
El presidente de Estados Unidos Donald Trump ha confirmado que los aranceles del 25% sobre las importaciones de México y Canadá y el 10% sobre los productos chinos entrarán en vigor este mismo martes, 5 de marzo.
Trump señaló que, a pesar de los esfuerzos de ambos países para frenar la inmigración irregular y el tráfico de fentanilo, los resultados no fueron suficientes para evitar los gravámenes, principalmente a los productos automotrices y electrónicos.
“No queda espacio para la negociación con México o Canadá. No, los aranceles están listos” ha asegurado con firmeza el presidente de Estados Unidos a la prensa.
Las tarifas a China elevan el total de aranceles a un 20% y se suman a los impuestos previos sobre productos chinos. La medida responde a la necesidad de EE. UU. de frenar el tráfico de fentanilo desde sus fronteras, que ha sido el responsable de miles de muertes en Estados Unidos.
China y Canadá responden
El gobierno chino ha prometido imponer aranceles adicionales del 10% y 15% sobre productos agrícolas estadounidenses, como soja y maíz. Estos aranceles entrarán en vigor el 10 de marzo.
Por su parte, Canadá ha anunciado represalias con tarifas del 25% sobre productos estadounidenses. por valor de 30.000 millones de dólares, y advirtió que podría interrumpir las exportaciones de energía si la situación empeora.
Escalada comercial global
Los nuevos aranceles intensifican la guerra comercial que Trump comenzó desde que llegó a la Casa Blanca. Los mercados globales están atentos a las respuestas de China y Canadá, ya que las tensiones comerciales podrían generar consecuencias más amplias.
Trump también planea imponer aranceles adicionales a productos agrícolas de otros países a partir del 2 de abril, aunque, por ahora, no ha detallado qué productos y países se verán afectados con esta medida.
La logística tiene que adaptarse
La decisión de Donald Trump de imponer nuevos aranceles está redibujando las fronteras comerciales. Según explicaba Marta Serrano Pérez, directora del Grado en Transporte y Logística de la Universidad Camilo José Cela a este medio de comunicación, “las empresas logísticas deberán optimizar sus rutas y diversificar sus proveedores para mitigar los costes adicionales derivados de los aranceles. Esto podría llevar a un aumento de los tiempos de tránsito y una mayor complejidad en la gestión logística”.
Para las empresas logísticas, los nuevos aranceles de Donald Trump, en palabras de la docente, “podría complicarla la planificación logística y aumentar los costes operativos”.














