El Grupo Raventós Codorníu ha renovado su flota logística con la incorporación de más de 50 carretillas eléctricas equipadas con tecnología de iones de litio. La modernización del parque de carretillas responde a la necesidad de la compañía de optimizar la operativa logística, homogeneizar los modelos utilizados en sus distintas bodegas y apostar por soluciones tecnológicas más eficientes y respetuosas con el medio ambiente.
“Necesitábamos homogeneizar los modelos de carretillas y sus prestaciones para poder intercambiar equipos entre las distintas bodegas, sin tener que reforzarnos con carretillas de alquiler a corto plazo. También queríamos apostar por una tecnología más innovadora y sostenible que el plomo ácido”, explica Valentín González, Projects & Continuous Improvement Manager de la compañía.
Las carretillas de última generación de Jungheinrich han sido distribuidas en distintas bodegas de la compañía, como las de Codorníu, Raimat, Bodegas Bilbaínas y Legaris. La nueva flota permite realizar cargas intermedias sin necesidad de cambios de batería, lo que resulta especialmente beneficioso en los picos estacionales de producción. Además, el sistema de gestión de flota implementado mejora el control del acceso y uso de los equipos, aumentando la seguridad y reduciendo costes operativos.
“Por las características del negocio, Raventós Codorníu tiene picos estacionales y necesita reforzar su operativa con un tercer turno en algunas ocasiones (…) La tecnología de litio permite realizar cargas intermedias, evita los cambios de batería y no gasea durante la carga”, afirma José Javier Torres, Product Sales Manager de Jungheinrich, que añade que “la tecnología de litio reduce las emisiones de CO2 en un 21%”.














