El robo de carga en Europa crece, siendo los suministros metálicos, combustibles o dinero algunos de los productos más robados en enero de este año.
El robo de mercancías sigue siendo una lacra para la logística en Europa, afectando gravemente la cadena de suministro y generando pérdidas millonarias para las empresas del sector.
Según los últimos datos recopilados por la Asociación para la Protección de Activos Transportados, TAPA, los suministros metálicos superan al combustible como la mercancía más robada, representando el 19,2 % del total de incidentes registrados frente al 18,3 % del combustible.
El tercer lugar lo comparten, de manera equitativa, dos tipos de delitos: el robo de dinero y el robo a camiones sin carga. Ambos representan el 10 % de los robos totales registrados, lo que evidencia una importante proporción dentro de las actividades delictivas en esta categoría.
| Mercancía robada | Porcentaje de robos (%) |
| Suministros metálicos | 19,2 % |
| Combustible | 18,3 % |
| Robo de dinero | 10 % |
| Robo a camiones sin carga | 10 % |
A continuación de los tres primeros lugares, se encuentran el robo de alimentos y bebidas, que representa un 8,3 % de los delitos totales. Le siguen los materiales de construcción con un 6,7 % y ropa y calzado con un 5 %.
En menor proporción, se encuentran los productos farmacéuticos, con un 4,2 %, y la joyería y los metales preciosos, que suman un 2,5 % de los robos registrados.
Cambio de tendencia
Este cambio de tendencia refleja el creciente valor de los metales en el mercado internacional y la facilidad con la que pueden ser revendidos en mercados ilícitos.
En particular, el cobre, debido a su alta demanda en sectores como la tecnología y la construcción, se ha convertido en un objetivo prioritario para las redes delictivas.
De igual manera, el combustible sigue siendo una mercancía atractiva para el crimen organizado debido a su alta demanda y facilidad de comercialización.
En este sentido, los robos de combustible, según datos del Colegio Profesional de Criminología de la Comunidad de Madrid, suelen concentrarse en estaciones de servicio, áreas de descanso y durante los trayectos nocturnos, cuando la vigilancia es menor.
Asimismo, al menos el 17% de los transportistas declararon haber sufrido un robo de acuerdo con FENADISMER. De ellos, un 30% al menos en dos o más ocasiones y en el 21% de los casos el conductor fue atacado físicamente.
Por otro lado, los productos electrónicos, como teléfonos móviles, ordenadores y microchips, siguen en la mira de los delincuentes debido a su alto valor unitario y su facilidad de reventa en el mercado negro.














