La UE y Chile han firmado un acuerdo sobre materias primas críticas para diversificar y fortalecer su cadena de suministro.
Durante la cumbre UE-CELAC que se ha celebrado en Bruselas esta semana se ha llevado a cabo la firma de un Memorándum de Entendimiento sobre la asociación entre la UE y Chile para fortalecer la cadena de valor de materias primas. Este acontecimiento supone un paso al frente en las relaciones entre ambas regiones del que ambas pueden salir beneficiadas: la UE a través de la seguridad de aprovisionamiento de materias primas -como el cobre– y Chile desarrollando una industria competitiva del sector minero.
El acuerdo está alineado con la estrategia Global Gateway y con la Ley de Materias Primas Críticas, impulsada por la UE para mejorar las cadenas de suministro de la Unión. Entre los principales puntos del acuerdo, se encuentra la integración de cadenas de valor de materias primas, que incluye el desarrollo de nuevos modelos de negocios y aboga por la facilitación de vínculos comerciales y de inversión.
Los metales y minerales, clave
Está previsto que la UE y Chile desarrollen una hoja de ruta operativa que concrete las intenciones de ambos durante los próximos meses, pero si algo parece evidente es el interés de Europa por asegurarse el suministro de recursos mineros producidos en el país. Chile es el mayor productor de cobre a nivel mundial y la UE es el segundo mayor consumidor del mundo de este metal, solo por detrás de China, según datos del Consejo Minero de Chile.
El país sudamericano también tiene una amplia producción de molibdeno, un mineral necesario para la fabricación de aceros más resistentes y para dar lugar a otras aleaciones, así como de hierro. Estas materias primas son de gran relevancia para el sector logístico europeo, que necesita de ellas para la elaboración de estanterías, maquinaria e incluso baterías.
Hoy en día la UE sigue dependiendo en este aspecto de proveedores de terceros países “cuasi-monopolíticos”, lo que tensiona la cadena de suministro de estas materias críticas para diversas industrias, como la digital o la de defensa. Este acuerdo sigue a otros que la Comisión está llevando a cabo con países ricos en recursos como Canadá, Ucrania, Kazajstán, Namibia o Argentina, firmado en junio de 2023, en pos de aminorar la dependencia de los estados miembros y asegurar el aprovisionamiento de materias primas críticas.










