Europa comienza a mover ficha ante el bloqueo del estrecho de Ormuz. Francia y Reino Unido lideran la preparación de una posible misión internacional para restablecer la navegación una vez finalice el conflicto con Irán, en un contexto marcado por la incertidumbre operativa y episodios recientes de tensión militar en la zona.
Según ha avanzado The Wall Street Journal (WSJ), París y Londres trabajan en una iniciativa que excluiría a Estados Unidos y que podría contar con el respaldo de Alemania, además de requerir un mandato internacional de la ONU o de la Unión Europea.
Una misión europea para restablecer el tráfico marítimo
El plan, cuya estructura comenzará a definirse en una videoconferencia prevista entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, tendría un carácter “puramente defensivo”.
El objetivo principal sería recuperar la libertad de navegación en una de las principales rutas energéticas del mundo, por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo global.
De acuerdo con la información publicada, la operación se desarrollaría en varias fases:
- Facilitar la salida de los cientos de buques actualmente retenidos en el estrecho
- Ejecutar tareas de desminado tras la colocación de explosivos durante el conflicto
- Establecer un sistema de vigilancia y escoltas militares para proteger a los barcos comerciales
La participación de Alemania, aún por confirmar, aportaría capacidades operativas y financieras adicionales, aunque su implicación dependería de la aprobación parlamentaria y de un marco legal internacional.
Aspides como referencia y dudas sobre el encaje internacional
Como alternativa, la UE podría ampliar el mandato de la misión naval EUNavfor ‘Aspides’, actualmente desplegada entre el mar Rojo y el golfo Pérsico para proteger el tráfico marítimo frente a ataques.
La operación europea tomaría como referencia tanto esta misión como otros modelos de cooperación internacional recientes, como la coalición de apoyo a Ucrania.
No obstante, el encaje legal sigue siendo uno de los principales obstáculos. Un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU facilitaría la operación, aunque su aprobación se considera compleja en el actual contexto geopolítico.
Movimientos de EE.UU. y versiones contradictorias sobre Ormuz
Este planteamiento europeo coincide con informaciones recientes sobre movimientos navales de Estados Unidos en la zona, que reflejan la creciente tensión en torno al control del estrecho.
Según publicó el WSJ, dos destructores de la Armada de EE.UU. habrían atravesado el Estrecho de Ormuz sin incidentes, en lo que se interpretaría como una operación de “libertad de navegación”.
El propio Donald Trump aseguró que Washington había iniciado el proceso de desbloqueo de la vía marítima “como un favor a países de todo el mundo”.
Sin embargo, esta versión ha sido rechazada por las autoridades iraníes, que han negado el tránsito de buques estadounidenses y han asegurado que sus fuerzas armadas impidieron la aproximación de un destructor a la zona. Otras informaciones sitúan los movimientos en aguas internacionales y sin coordinación con Irán, lo que introduce incertidumbre sobre la situación en el estrecho.














