La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán ha comenzado a trasladarse al ámbito logístico, con interrupciones en redes aéreas y marítimas del Golfo Pérsico y advertencias sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del comercio mundial.
Según datos publicados por la firma británica Ti Insight, los ataques y las represalias han afectado a aeropuertos y puertos civiles de la región. Los aeropuertos internacionales de Abu Dabi y Dubái han registrado cierres temporales y cancelaciones de vuelos, mientras que instalaciones portuarias como Jebel Ali (Emiratos Árabes Unidos) y Duqm (Omán) han informado de incidentes vinculados a la interceptación de drones y misiles.
De acuerdo con la consultora Cirium, en torno a una cuarta parte de los vuelos en la región habían sido cancelados a 1 de marzo. Los desvíos de rutas aéreas están incrementando los tiempos de tránsito y los costes operativos, con impacto en envíos urgentes y en determinados flujos de mercancía perecedera.
Tráfico marítimo y desvíos operativos
En el ámbito marítimo, la Guardia Revolucionaria iraní ha emitido advertencias a buques que transitan por el estrecho de Ormuz. Aunque no existe una confirmación oficial de cierre prolongado, varios operadores han comenzado a modificar sus rutas.
Ti Insight señala que, en caso de bloqueo efectivo, podrían quedar atrapados en el Golfo alrededor de 100 portacontenedores, 450 petroleros y gaseros y unos 200 buques graneleros. La naviera Hapag-Lloyd ha suspendido el tránsito por la zona, mientras que otras compañías han reprogramado escalas.
Datos de seguimiento AIS difundidos por profesionales del sector muestran que varios portacontenedores han abortado su entrada o salida del Golfo y han optado por rodear África a través del cabo de Buena Esperanza. Este desvío incrementa los tiempos de tránsito en los servicios Asia–Europa y altera las rotaciones previstas en distintas líneas regulares.
A estos movimientos se suman varios incidentes notificados por la UK Maritime Trade Operations (UKMTO) entre el 1 y el 2 de marzo. Según los avisos emitidos, se han registrado impactos de proyectiles desconocidos contra buques en aguas próximas a Baréin, Sharjah, Mascate y Mina Saqr.
En otros incidentes, se reportaron explosiones cercanas o impactos sobre la línea de flotación. En todos los casos, las tripulaciones resultaron ilesas y las autoridades locales han iniciado investigaciones.
El peso estratégico del estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz canaliza aproximadamente el 20 % del comercio mundial de petróleo y una proporción similar del transporte marítimo de gas natural licuado. En su punto más estrecho, la vía navegable dispone de canales de apenas tres kilómetros por sentido.
Tras el inicio de la escalada, el precio del crudo Brent registró subidas cercanas al 10 %, situándose en el entorno de los 70–75 dólares por barril. Analistas energéticos han señalado que una interrupción prolongada podría presionar al alza los precios hacia niveles superiores a los 90 dólares, lo que influye en los costes energéticos y, por extensión, en la operativa del transporte internacional.
Aunque las exportaciones iraníes representan alrededor del 3–4 % del suministro global, su ubicación estratégica otorga al país capacidad de influencia sobre infraestructuras y rutas críticas.
Reacción europea y del bloque E3
Por otro lado, la situación ha motivado reuniones extraordinarias en el ámbito europeo. Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea han pedido “máxima contención” y han instado a evitar la interrupción de vías marítimas críticas como el estrecho de Ormuz. En su comunicado, subrayaron la importancia de preservar la seguridad marítima y la libertad de navegación.
Por su parte, Francia, Alemania y Reino Unido —el denominado bloque E3— han declarado que considerarán medidas para defender sus intereses y los de sus aliados en la región. En una declaración conjunta, los tres gobiernos indicaron que podrían permitir “acciones defensivas necesarias y proporcionadas” frente a la capacidad iraní de lanzar misiles y drones.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha mantenido contactos con líderes regionales y ha advertido sobre las posibles consecuencias económicas de una escalada. Desde Bruselas también se ha señalado que el cierre de Ormuz tendría efectos más allá de Oriente Próximo.














