Un grupo de piratas armados secuestró a nueve tripulantes del gasero de GLP CGAS Saturn el pasado 3 de diciembre, durante un ataque que tuvo lugar en aguas del golfo de Guinea, a unas 50 millas al sur de Mbini (Guinea Ecuatorial). El buque, abanderado en Madeira y propiedad de la naviera Christiania Gas, se dirigía en ese momento al puerto de Malabo.
Según información facilitada por distintas empresas de seguridad marítima y divulgada por la Asociación de Navieros Españoles (ANAVE), los asaltantes abordaron el buque, reunieron a la tripulación y sustrajeron efectos personales antes de abandonar la nave con nueve marineros retenidos como rehenes. A bordo permanecieron cuatro tripulantes —entre ellos oficiales de cubierta y un mecánico—, uno de los cuales sufrió heridas leves y recibió atención médica en el propio buque.
Tras el incidente, el CGAS Saturn se desplazó a aguas más seguras, mientras mientras las autoridades activaban los protocolos de respuesta ante este tipo de situaciones.
Respuesta de la naviera y coordinación con las autoridades
En un comunicado, Christiania Gas expresó su preocupación por lo ocurrido y señaló que su prioridad es “establecer contacto con la tripulación secuestrada para lograr su liberación de forma rápida y segura”. La compañía indicó además que su equipo de respuesta a emergencias se encuentra en contacto con las autoridades competentes, a las que se notificó el incidente de forma inmediata, y que mantiene comunicación directa con las familias de los marineros.
Aumento de los incidentes en la región
El ataque se produce en un contexto de incremento de los riesgos de seguridad marítima en el golfo de Guinea. Según datos de la Oficina Marítima Internacional (IMB), entre enero y septiembre de 2025 se registraron 15 incidentes en la región, frente a los 12 contabilizados en el mismo periodo del año anterior.
De estos incidentes, diez tuvieron lugar en aguas territoriales y se clasificaron como robos a mano armada, mientras que cinco se registraron como actos de piratería, lo que mantiene a esta zona como una de las más sensibles para el tráfico marítimo internacional.
















