Un pequeño tramo de mar pasará a convertirse en el escenario de una gran prueba tecnológica: producir energía a bordo a partir de metanol renovable.
Por norma general, los proyectos de sostenibilidad suelen darse a conocer de una manera más que notoria pero, en determinadas ocasiones, avanzan en silencio, en rutas cortas e iniciativas muy concretas… Y eso es lo que han hecho en esta ocasión desde Baleària. La compañía ha decidido poner a prueba una nueva forma de generar energía limpia directamente a bordo del ferry Cap de Barbaria, que cubre el trayecto entre Ibiza y Formentera.
No es habitual que un transbordador se convierta en un banco de pruebas, pero eso es justo lo que va a suceder. Baleària ha confirmado que instalará en el Cap de Barbaria un sistema capaz de transformar metanol renovable en hidrógeno y, a partir de ahí, generar electricidad que apoye el funcionamiento del buque.
Dicho de otra manera: el barco llevará una especie de ‘mini planta energética’ que producirá parte de la energía que necesita sin recurrir tanto a generadores tradicionales. ¿Lo que se pretende con ello? Reducir consumo y emisiones mientras navega en su ruta habitual.
Nunca antes en Europa un ferry había recurrido a utilizar metanol renovable como punto de partida para generar hidrógeno a bordo… Por lo que será la primera vez que se probará en condiciones reales, con pasaje, carga y un calendario de viajes que no se detiene.
Desde Baleària señalaron: “Lo que buscamos es aprender en un entorno real, no en un laboratorio cerrado. Volvemos a ser pioneros probando hoy las tecnologías que harán posible la navegación cero emisiones del mañana”.
La ruta Ibiza – Formentera ha sido la elegida por su proximidad y su intensidad operativa. Desde la empresa aseguraron: “Es un escenario perfecto para medir resultados, detectar mejoras y entender si este modelo puede aplicarse a otros barcos”.
Por su parte, Javier Torres, Director General de Methanol Reformer, la compañía que ha desarrollado el sistema, manifestó: “La innovación tecnológica puede transformar la movilidad marítima y contribuir a un futuro energético más sostenible. Esta experiencia validará nuestro sistema en condiciones reales y reforzará nuestro papel como proveedor de soluciones para descarbonizar el transporte marítimo”.
Un paso más en una transición más amplia
El Cap de Barbaria ya fue noticia en 2023 al convertirse en el primer ferry eléctrico de pasaje y carga de España con cero emisiones en maniobras portuarias, lo que le ayudó a reducir en un 33% las emanaciones de CO2 frente a su predecesor. Ahora, con este nuevo sistema, Baleària quiere explorar si el metanol renovable puede convertirse en un aliado flexible: fácil de almacenar, fácil de transportar y capaz de generar hidrógeno cuando se necesite.
Puede que no sea una solución mágica ni definitiva. Es una pieza más dentro de un puzzle que incluye electrificación, biocombustibles, gas natural e hidrógeno. Sin embargo, sí que se trata de una pieza real, tangible y lista para funcionar en cuestión de semanas.
¿Cuáles pueden ser los próximos pasos?
Si los resultados son positivos, la compañía abrirá la puerta a aplicar esta tecnología en otras rutas y flotas. La gran incógnita en estos momentos radica en saber si el ahorro energético y de emisiones será lo bastante significativo como para escalar el modelo.
La transición energética del sector marítimo no llegará de golpe, pero iniciativas como esta empiezan a dibujar un camino: avanzar hacia una navegación más limpia paso a paso, ruta a ruta.
















