La Coordinadora Estatal de Trabajadores de los Puertos ha decidido suspender la huelga convocada en las terminales de Bergé en Barcelona, Bilbao, Avilés y Gijón, tras denunciar los “abusivos” servicios mínimos establecidos por la empresa y las Autoridades Portuarias.
La medida afecta a las jornadas de paro previstas para el pasado viernes, 17 de octubre, y a las convocatorias posteriores anunciadas para las próximas semanas. La organización sindical asegura que recurrirá los servicios mínimos al considerar que vulneran el derecho fundamental a la huelga, recogido en el artículo 28.2 de la Constitución.
Denuncia de limitaciones y esquirolaje durante la primera jornada
Según el comunicado difundido por Coordinadora, en la terminal de Port Nou (Barcelona) se impuso el 100 % de servicios mínimos en los departamentos de operaciones y entrada de mercancías, y el 50 % en otros con menor incidencia en la actividad diaria. Una situación similar se habría producido en Bilbao, donde los servicios mínimos también alcanzaron el 100 % en determinadas operativas, “como si Bergé-AP Møller fuese la única terminal peninsular con tráfico hacia las islas”, señaló Jónatan Granado, coordinador general de CETP.
El sindicato también denuncia que durante la primera jornada de huelga, celebrada el pasado 14 de octubre, se produjeron “acciones de boicot” y sustitución de trabajadores en huelga, lo que califican de “esquirolaje” destinado a minimizar el impacto del paro.
Conflicto por la externalización y nuevas medidas de presión
El conflicto se originó —tal como informamos desde C de Comunicación — a raíz de la política de externalización de servicios aplicada por Bergé Marítima, que, según la organización sindical, conlleva precarización, desigualdad retributiva y pérdida de estabilidad laboral. Coordinadora insiste en que las tareas deberían ser realizadas con plantilla propia y bajo el convenio estibador, rechazando la aplicación de acuerdos de transporte o auxiliares con condiciones inferiores.
La organización ha anunciado que, pese a la suspensión temporal de la huelga, prepara nuevas medidas de presión “más contundentes” para defender los derechos laborales del personal afectado en los puertos de Barcelona y Bilbao, y no descarta retomar las movilizaciones si no se produce una apertura real de negociación con la empresa.















