La situación en el mar Rojo y la reciente escalada de tensiones en Oriente Medio está haciendo que las navieras, más allá de tomar medidas momentáneas, se preparen para una situación que se prevé duradera. Este es el caso de Maersk, que ha anunciado recientemente el aumento de la velocidad a la que circularán sus buques que cubran la ruta por el cabo de Buena Esperanza con el fin de acortar los tiempos de entrega.
Asimismo, Maersk ha llevado a cabo una importante reestructuración de su red en la región, focalizando sus inversiones en la adquisición de contenedores y buques adicionales. La incorporación de transbordadores costeros y buques de línea principal en las rutas de larga distancia en Asia ha permitido consolidar la carga desde los puertos de salida en la región, facilitando su conexión con los buques nodriza y reduciendo los retrasos en el retorno a Europa.
Esta estrategia ha sido complementada con la adquisición de miles de contenedores high cube de 40 pies, lo que ha contribuido significativamente a aliviar la escasez de contenedores vacíos que están sufriendo los operadores.
Maersk: otros servicios alternativos
Además de las rutas marítimas, la naviera danesa ofrece otro tipo de servicios para paliar las disrupciones en el transporte de mercancías de rutas que atraviesan las aguas de Oriente Medio. Entre ellas se encuentran los servicios puerta a puerta de Maersk Air, que operan en más de 90 países o la solución Maersk Sea-Air, que combina el transporte marítimo con la velocidad del transporte aéreo, reduciendo los tiempos de tránsito sin aumentar los costos de manera significativa.
La compañía ofrece también otras opciones de transporte transfronterizo, como una nueva ruta desde Xi’an, China, a Ambarli, Turquía, proporcionando conexiones adicionales a Europa a través de sus servicios Ocean.














