La naviera ha presentado los resultados financieros del primer trimestre del año, cuyas cifras se han visto afectadas por la caída del precio de los fletes y la situación económica mundial.
Tras los buenos resultados registrados durante 2022, el grupo danés, AP Moller – Maersk, ha hecho públicas las cifras del primer trimestre de 2023. Entre lo más reseñable, se encuentra la caída de un 26% de sus ingresos en comparación con el mismo período de 2022. Algunos de los factores que han propiciado el descenso de su facturación se encuentran la disminución del precio de los fletes y el exceso de existencias en los almacenes.
El transporte marítimo ha sido el segmento de negocio más afectado, pues sus ingresos han disminuido en 5.697 millones de dólares (5.167 millones de euros), facturando 9.873 millones (8.955 millones de euros) durante el primer trimestre del año.
En terminales, la línea superior se vio afectada por un descenso en el volumen de almacenamiento, debido a una disminución de la demanda y la descongestión de los puertos. Los ingresos en esta partida disminuyeron de 1.131 millones de dólares (1.025 millones de euros) a 876 millones de dólares (794 millones de euros).
La partida de logística y servicios ha aumentado con respecto al 2022, pasando de facturar 2.879 millones de dólares (2.611 millones de euros) a 3.471 millones (3.148 millones de euros) Según la compañía, el impulso de los beneficios en este ámbito se ha debido a la consolidación de adquisiciones.
Maersk: previsión de resultados optimista pero cauta
Las previsiones de la compañía para 2023 permanecen estables. Según el análisis del conglomerado, se espera que la corrección de inventario se complete a finales del primer semestre, lo que mantendrá la demanda más equilibrada dentro de la crisis económica a nivel mundial. La compañía también prevé un leve crecimiento del mercado mundial de contenedores marítimos, que espera que se refleje en sus resultados financieros.
Aún así, la compañía se muestra cauta ante sus previsiones financieras, debido a la incertidumbre en el mercado internacional causada por factores macroeconómicos, el precio de los combustibles y la variación en las tarifas de los fletes, entre otros.
“Los resultados financieros fueron sólidos en un mercado desafiante con una menor demanda causada por una reducción continua de existencias. Las previsiones siguen siendo bajas para el resto del año y, a través de esta normalización del mercado, seguimos centrados en la gestión proactiva de los costes”.
Vincent Clerc, CEO de Maersk.
















