Con casi cuatro décadas de trayectoria en el mundo de la manutención, Jaime Real decidió dar un giro a su carrera y lanzar su propio proyecto: Areca Manutención. Fundada en septiembre de 2024 junto a un grupo de profesionales con amplia experiencia en el sector, la empresa nace con una clara vocación de servicio, especialización técnica y cercanía con el cliente. En menos de un año, han consolidado un equipo cohesionado, han firmado como distribuidores exclusivos de la histórica marca Clark para la zona centro, y ya han superado su previsión de facturación anual. En esta entrevista, Jaime Real repasa los orígenes de la compañía, el momento actual del sector y los retos que plantea el crecimiento empresarial, desde la perspectiva de alguien que conoce el negocio desde dentro.
P: ¿Cómo nace Areca Manutención?
R: He trabajado toda mi vida en otra empresa del sector. Comenzamos siendo dos o tres personas y, con el tiempo, llegamos a ser alrededor de treinta. Fue una evolución muy positiva; una empresa con mucho éxito, sinceramente. Yo fui creciendo junto a ella, desarrollándome profesionalmente y entendiendo cada vez mejor el negocio.
Más adelante, por motivos que no vienen al caso, la empresa pasó a formar parte de una multinacional. Y, siendo honesto, creo que no logré adaptarme a un modelo de empresa muy distinto al que yo conocía. Había protocolos y estructuras para los que no estaba preparado. Puse de mi parte —al principio el cambio me resultó motivador—, pero con el tiempo sentí que no podía dar todo mi potencial.
Por eso, y por una cuestión de honestidad conmigo mismo, decidí cambiar el rumbo de mi carrera profesional y emprender un nuevo proyecto.
Empezamos en septiembre del año pasado, de forma muy prudente y paso a paso. Sin embargo, la propia inercia del negocio nos está llevando a crecer rápidamente, y queremos gestionar ese crecimiento con cuidado.
Para mí, este proyecto tiene un valor especial. Puede sonar cursi, pero lo vivo con un enfoque casi romántico. Tengo 58 años, quizás me queden seis o siete años de vida laboral, y quiero disfrutarlos: divertirme, venir cada día con ganas y motivación. Y si, además, el negocio va bien —como está ocurriendo—, pues fantástico.
P: ¿Desde el principio sabíais que ibais a ser distribuidores de Clark?
R: No, no. Al principio nuestra idea era montar una empresa de servicio técnico, porque es lo que mejor sabemos hacer. Yo percibía que, en general, las grandes empresas tratan este tema de una forma muy distinta a cómo nosotros lo concebimos. Para nosotros, el servicio técnico se basa en la cercanía con el cliente y en la capacidad de adaptarnos a las circunstancias particulares de cada uno.
Así que empezamos como una empresa orientada al servicio, centrada en la comercialización de carretillas de segunda mano, un mercado en el que siempre nos hemos sentido cómodos. Más adelante, comenzamos a colaborar con una empresa hermana ubicada en Andalucía: Carretillas Casariche. Es una empresa familiar, muy afín a nuestro perfil, que distribuye su propia marca: NCT.
Sabemos que la marca NCT tiene algunas limitaciones en cuanto a gama, pero justo en ese momento se nos presentó la oportunidad de empezar a trabajar con Clark.
Fue alrededor de octubre o noviembre. Nos visitó Johannes Menzel, Territory Manager de Clark para España, y nos propuso convertirnos en distribuidores de la marca para la zona centro de la Península. Para nosotros fue una oferta irrechazable. Como veteranos en el sector, conocemos bien la calidad del producto: en su día, pasaron por nuestras manos muchas carretillas Clark, y siempre las valoramos como un producto premium, sin lugar a dudas.
Para mí, este proyecto tiene un valor especial. Puede sonar cursi, pero lo vivo con un enfoque casi romántico.
Jaime Real, CEO de Areca Manutención.
Desde el primer día, han sido muy conscientes de que somos una empresa de reciente creación, aunque con una amplia experiencia, y nos han ofrecido todo el apoyo técnico y humano que hemos necesitado. En cuanto a sus carretillas, Clark es una de las marcas punteras del sector, sinónimo de robustez. Su eslogan, “Built to last” (“creada para durar”), refleja perfectamente esa realidad.
Para mí, fue una gran satisfacción que confiaran en nosotros. Es cierto que durante algunos años la marca estuvo algo fuera del radar —yo mismo le perdí la pista—, pero recientemente han lanzado una nueva gama de productos. De hecho, hace aproximadamente un mes hicieron la presentación oficial de la nueva gama aquí mismo, en Areca. Vinieron distribuidores de toda España y Portugal, y pudimos comprobar el gran impulso que está tomando la marca.
Estoy muy orgulloso de formar parte del grupo Clark. Sé que la marca se defiende muy bien en el mercado, y somos plenamente conscientes de la responsabilidad que implica ser distribuidores. Pero también estamos convencidos de que estamos preparados para hacerlo bien.

P: ¿Cómo es el trabajo con el equipo de Clark en España?
R: Hemos trabajado con otras marcas anteriormente, pero la cercanía que estamos experimentando con Clark es diferente. Es tan sencillo como coger el teléfono y hablar con alguien que realmente te resuelve el problema.
Es algo que valoramos mucho. Siempre están disponibles para nosotros y, además, conocen bien nuestras circunstancias. Hoy por hoy, somos una empresa pequeña, con la intención de crecer de forma moderada, y ellos lo han entendido perfectamente. Nos están facilitando mucho las cosas. La verdad es que estamos muy satisfechos.
Con el respaldo de una marca centenaria como Clark y una red de distribuidores implicados, Areca Manutención se ha consolidado rápidamente como un nuevo actor a tener en cuenta en la zona centro. Más allá de la calidad del producto, la clave está en el servicio. “Cuando recibimos un aviso, en el plazo de un día la máquina ya está atendida”, asegura Jaime Real. Esa inmediatez, sumada a la experiencia técnica de su equipo, es la baza con la que buscan diferenciarse en un sector cada vez más competitivo y exigente.
P: Areca Manutención se constituyó en septiembre de 2024 por profesionales con más de 35 años de experiencia en el sector. ¿Cómo han influido estos antecedentes en la configuración y el enfoque de la compañía?
R: Nuestra experiencia ha influido en el sentido de que sabemos lo que queremos y conocemos bien el mercado. Tenemos un profundo conocimiento del negocio y, sobre todo, mucha empatía con los clientes. Tratamos de entender qué necesitan de nosotros, nos ponemos en su lugar, y creo que eso genera una relación de confianza.
El equipo que formamos sabe perfectamente qué se espera de cada uno. Nos conocemos desde hace muchos años y tenemos muy claro cómo trabajar juntos de manera eficaz. Mantenemos una comunicación constante con todo el equipo: compartimos la evolución de la empresa, los objetivos, historias de éxito, posibles mejoras, etc. En resumen, buscamos la máxima implicación de todos… y la verdad es que lo estamos logrando.
P: Nos hablas de vuestro equipo, ¿cuántas personas integráis ahora mismo Areca Manutención?
R: Actualmente tenemos cuatro técnicos y, en total, somos ocho personas. Pero lo importante es que nos conocemos bien y sabemos cómo trabajar juntos. El 90% de los trabajadores actuales hemos sido compañeros en etapas anteriores.
P: ¿Y vais a ampliar plantilla próximamente?
R: Sí, es algo inevitable dada la inercia que va cogiendo la empresa. Necesitaremos un par de técnicos más y reforzaremos la parte administrativa y comercial.

P: En el sector logístico se habla mucho de falta de talento. ¿Notáis esa carencia?
R: Absolutamente. No quiero ser crítico con la juventud, porque yo también he sido joven, pero hoy en día existe un concepto diferente del trabajo y del sacrificio.
Es cierto que falta talento y creo que tenemos que hacer algo desde el sector para impulsarlo, sobre todo en lo que respecta a los técnicos. La escasez es galopante. ¿Cómo hacerlo? No lo sé, quizás con formaciones internas, convenios con FP, o alguna alternativa, porque la savia nueva no está llegando.
Tenemos un profundo conocimiento del negocio y, sobre todo, mucha empatía con los clientes.
Jaime Real, CEO de Areca Manutención.
P: ¿Qué necesidades habéis detectado en esta nueva etapa y cómo las estáis abordando?
R: Pues sobre todo a nivel financiero. Hemos empezado con lo que tenemos, poco a poco, y tenemos que ser comedidos; por ahora no hay más remedio. Somos conscientes de nuestras limitaciones, sobre todo al principio, y eso nos hace ir con cuidado.
Por ahora abordamos operaciones que no acarreen un riesgo excesivo siendo conscientes de que estamos dejando pasar algunas oportunidades casi ‘irrechazables’. Ya vendrán tiempos mejores y espero que progresivamente podamos afrontar operaciones de más calado.
P: ¿Qué tipo de cliente es vuestro objetivo prioritario actualmente por sectores, tamaño y localización?
R: En nuestra etapa anterior éramos muy osados; trabajábamos desde pequeñas empresas familiares hasta multinacionales, ministerios y el ejército… Pero eso era antes.
Hoy por hoy, nuestro cliente ideal son empresas pequeñas y medianas que no dependan de acuerdos europeos o de una central de compras ubicada en otro país. Nos enfocamos en empresas que manejen hasta 10 o 20 carretillas, porque ahí tenemos la capacidad de atenderlas bien, en servicio técnico, alquiler y venta. Queremos cerrar el círculo. Que, si tienen una avería o un pico de trabajo, confíen en nosotros para enviarles carretillas de forma inmediata. O que, cuando afronten una inversión, renting o venta, seamos su proveedor de cabecera.
P: ¿Habéis ampliado vuestra oferta?
R: Sí, hemos ampliado nuestro porfolio incluyendo ahora plataformas elevadoras y maquinaria de limpieza industrial. Antes era una línea de negocio que tocábamos solo de forma tangencial, cuando el cliente lo pedía. Ahora la estamos desarrollando y ampliando también.
P: ¿Qué tamaño de parque de maquinaria tenéis actualmente en alquiler?
R: Actualmente contamos con unas 60 unidades disponibles para alquiler a corto plazo, lo que representa un crecimiento significativo si tenemos en cuenta que, a finales del año pasado, apenas disponíamos de unas 20. Vamos avanzando paso a paso.
Disponemos de maquinaria eléctrica de hasta 3.500 y 4.000 kg, equipos diésel, máquinas para interior, transpaletas, apiladores… todo con disponibilidad inmediata.
En cuanto al alquiler a largo plazo, nos estamos centrando principalmente en contratos de renting, una opción muy atractiva para las empresas: no requiere una inversión inicial elevada, ofrece ventajas contables y, al finalizar el contrato, permite renovar la máquina por un modelo nuevo.
Ese “paso a paso” se nota en todos los ámbitos de la compañía, incluso en la venta de maquinaria reacondicionada. Con tres niveles de revisión y acabado, desde soluciones básicas hasta unidades como nuevas, Areca adapta su oferta al perfil de cada cliente. Y lo hace sin perder de vista su especialización: “Hemos incorporado maquinaria de limpieza y plataformas porque están muy ligadas a nuestro sector, pero no queremos ir más allá —aclara Real—. Sabemos lo que funciona”.
P: ¿Qué rasgos clave de la gama Clark os convencieron para ser distribuidor exclusivo en la zona de Madrid?
R: Sobre todo, lo que más nos animó fueron las ganas que tenían de trabajar con nosotros. Se habían informado de nuestra trayectoria con otros distribuidores de Clark y, sobre todo, mostraron un gran interés en colaborar con nosotros.
Ya lo he comentado antes: tengo muchas esperanzas puestas en esta marca, porque la conozco desde hace años. Es una máquina muy defendible, con una gama amplia que cubre prácticamente todas las necesidades del cliente.
Las unidades que hemos entregado hasta ahora —que no son muchas, pero pronto van a serlo— han dejado a todos los clientes muy satisfechos, tal y como preveíamos. Es una marca con más de cien años de trayectoria, muy consolidada… aunque todavía con margen para seguir consolidándose más. Además, tras conocer a la red de distribuidores, soy aún más optimista .Se nota que hay mucha implicación y esperanza en el proyecto en general.
Nos enfocamos en empresas que manejen hasta 10 o 20 carretillas, porque ahí tenemos la capacidad de atenderlas bien, en servicio técnico, alquiler y venta.
Jaime Real, CEO de Areca Manutención.
P: ¿Qué novedades ha lanzado Clark recientemente?
R: La marca ha ampliado su gama incorporando productos más actuales, ya que algunos modelos se habían quedado algo obsoletos. Han apostado con fuerza por la electrificación, que es claramente la tendencia del mercado en este momento.
Lo más interesante es que han desarrollado carretillas eléctricas con prestaciones muy similares a las de una de combustión interna. Tradicionalmente, las diésel se asociaban al trabajo exterior, más exigente, mientras que las eléctricas se reservaban para uso interior, con más limitaciones: había que tener cuidado con la batería, asegurarse de cargarla, etc.
Ahora han lanzado una nueva generación con batería de litio, montada sobre un chasis tan robusto como el de una diésel, lo que las hace aptas tanto para interiores como para exteriores, incluso en superficies húmedas o con charcos. Me refiero a los modelos Ryder y Renegade, en los que tenemos depositadas muchas esperanzas.
Y todo ello con las ventajas propias de una máquina eléctrica: sin emisiones, sin ruido, sin huella de carbono. Además, ofrecen una experiencia de uso mucho más cómoda para el operario. En definitiva, es una línea de productos muy prometedora y que augura grandes éxitos.
P: Además de la venta, ofrecéis financiación, alquiler, mantenimiento y formación con respaldo directo de Clark Europe. ¿Cómo integráis estas áreas para diferenciaros en el mercado?
R: Nos diferenciamos, sobre todo, por la inmediatez. Cuando recibimos un aviso, en el plazo de un día la máquina ya está atendida. Establecemos prioridades: si un cliente tiene firmado un contrato de mantenimiento, tiene preferencia sobre alguien que no lo tenga.
Actualmente contamos con dos coches taller operativos y un tercero que se incorporará después del verano. Nuestros técnicos son multimarca y están formados en las principales marcas de carretillas del mercado. Eso nos permite incluir en los contratos de mantenimiento no solo las Clark o las NCT, sino todas las máquinas que tenga el cliente. Puede haber alguna unidad muy específica que requiera más información, pero, en general, tenemos acceso a casi todas las marcas. Y, sobre todo, lo más importante es la tranquilidad de saber que cuentas con técnicos perfectamente cualificados.

P: ¿Vendéis también recambios? ¿Tenéis multimarca?
R: También trabajamos en formato multimarca. Actualmente, esa área la gestiona Alberto López, quien cuenta con una dilatada experiencia en este ámbito. Aunque cada uno tenga una función definida, en una empresa pequeña todos colaboramos en los diferentes aspectos del negocio. Entonces, sí, somos multimarca: trabajamos con Clark, con NCT, y también ofrecemos recambios y servicio postventa del resto de marcas del mercado.
Además, ofrecemos un servicio doble: por un lado, suministramos repuestos para nuestros propios técnicos, y por otro, atendemos a empresas externas que vienen a comprar directamente. Vendemos tanto en mostrador como por teléfono, y además, los repuestos se integran directamente en nuestras intervenciones de reparación.
P: ¿Estaríais abiertos a trabajar directamente con otras marcas si os dieran esa libertad?
R: No lo pensamos. Hemos apostado fuerte por Clark. Mi aspiración es que tanto nosotros estemos contentos con ellos como ellos con nosotros.
Queremos disfrutar de nuestro trabajo. Creo que cualquier marca que apueste por nosotros va a estar satisfecha. Acabamos de arrancar nuestra relación con Clark, aún no manejamos muchas unidades, pero ya estamos colocando nuestras máquinas y confío en que lo haremos bien.
Establecemos prioridades: si un cliente tiene firmado un contrato de mantenimiento, tiene preferencia sobre alguien que no lo tenga.
Jaime Real, CEO de Areca Manutención.
P: ¿El servicio lo dais solo en Madrid o también fuera?
R: Estamos centrados en la zona centro, pero tenemos muchos clientes que tienen su central aquí en Madrid y delegaciones por toda España. Por ejemplo, clientes tipo outsourcing (externalizadores de servicios).
Son muy exigentes, pero tenemos máquinas por toda España. Lo cubrimos con servicios técnicos contratados por nosotros. Son antiguos compañeros, talleres seleccionados con los que hemos trabajado años… Cuando hay reuniones de red, nos coordinamos bien. Ellos nos dan servicio fuera, y nosotros a ellos. Así cubrimos todo el territorio nacional con talleres de nuestro perfil.
P: ¿Qué planes de crecimiento tenéis de aquí a 1 o 2 años? ¿Tenéis previsto abrir nuevas delegaciones fuera de Madrid?
R: Respecto a la segunda pregunta: en principio, no. Nos han ofrecido la distribución de todo tipo de productos, pero no estamos especializados ni interesados. Yo siempre he creído que, si trabajas bien el negocio de las carretillas, tienes más que suficiente. Lo hemos hecho toda la vida y sabemos que funciona.
En cuanto a la evolución… pues ya se verá. No queremos morir de éxito, como se suele decir. Nuestro mayor esfuerzo ahora mismo es contenernos, porque nos llegan operaciones muy atractivas, pero que también conllevan riesgo, y eso es precisamente lo que queremos evitar.
La evolución está siendo muy buena. Desde enero hasta ahora han pasado solo seis meses y ya hemos alcanzado la previsión de facturación para todo el año. Y eso sin grandes campañas ni locuras promocionales. Hemos crecido con paso firme y mucha prudencia.
Después de 39 años en el sector, Jaime Real mantiene intacta su pasión por el trabajo bien hecho. Su mensaje al sector logístico es claro: hay sitio para todos. “Algunas empresas encajan mejor con las grandes multinacionales; otras, con compañías más pequeñas como la nuestra”, explica a este medio. “El sector logístico está muy vivo y en constante evolución y todos vamos encontrando nuestro hueco”, sentencia desde la sala de café de las instalaciones de Areca Manutención, en el municipio madrileño de San Fernando de Henares.








