El presidente de Puertos del Estado español ha puesto en valor el conjunto de infraestructuras que sitúan a España entre los diez primeros países del mundo, y sexto de Europa, con más de 13.800 km. de red ferroviaria, 47 aeropuertos, y 46 puertos, cuatro de los cuales se encuentran entre los 20 más importantes de Europa, según los datos e informes del Instituto de Estudios Económicos y el Foro Económico Mundial.
José Llorca ha destacado estas cifras en la Jornada que sobre colaboración público-privada en el sector logístico, destacando el éxito que este modelo ha tenido en el desarrollo de las infraestructuras portuarias, y la necesidad de intensificar esa colaboración para reactivar la economía.
El desarrollo de los puertos españoles en los últimos veinte años permite disponer de infraestructuras básicas para atender a la posible demanda de los próximos 25-30 años, ha destacado Llorca, por lo que el objetivo actual son las inversiones relacionadas con la conectividad terrestre de los puertos, y los aspectos ligados a la logística. En el caso de los puertos, Llorca ha recordado que la inversión pública se ha visto soportada básicamente por los ingresos, vía tasas, que generaban los usuarios bien fuera por ocupación de suelo, o por utilización de las infraestructuras, y en menor medida por fondos europeos (906 M€ en el período 2007-2013), y endeudamiento (3.000 M€ en 2010).
Sin embargo, la llegada de la crisis supuso en descenso de los tráficos del 12 por 100 en 2009, lo que según el presidente de Puertos del Estado, ha motivado un descenso de las inversiones portuarias públicas, por debajo de los 500 M€, y un ajuste en los presupuestos de las Autoridades Portuarias tanto en gastos de personal como de explotación.
Paralelamente, la iniciativa privada ha ido incrementando sus inversiones en las instalaciones portuarias hasta superar a la pública, situándose en 1,39 euros invertidos por cada euro público, de manera que en 2013, frente a los 412 M€ de inversión pública, la iniciativa privada invirtió 573 M€.
Sobre los diferentes modelos de colaboración público-privada, Llorca ha puesto en valor el modelo concesional portuario, ya que gracias a él las Autoridades Portuarias no asumen riesgos, y limitan su papel a la defensa del interés general, buscando más una rentabilidad económico-social coherente con el principio de autosuficiencia económica que preside su gestión.
Y a la vista de los excelentes resultados obtenidos por este modelo de colaboración, la intención de los puertos es continuar estimulando esta colaboración mediante la reducción de las tasas portuarias (8,5 por 100 la tasa de ocupación), nuevas bonificaciones para los privados que acometan obras de atraque y, actualmente en estudio, la ampliación de los plazos máximos concesionales, de los actuales 35 a 50 años.
Estas medidas tienen como objetivo atraer agentes inversores, preferentemente grandes operadores de terminales y navieros que posicionen a los puertos españoles como nodos activos de las redes de las redes de transporte a escala mundial.










