En esta entrevista exclusiva de Logística C de Comunicación, Carlos Cuesta, CEO de Singular Logistics, identifica las señales que anticipan cuándo un modelo intralogístico deja de escalar y advierte de los errores que siguen repitiéndose en las operaciones.
Una empresa empieza a detectar que su modelo intralogístico ha alcanzado su límite mucho antes de que el problema sea visible en términos de colapso operativo. Así nos lo explica Carlos Cuesta, CEO de Singular Logistics, quien nos detalla que: “Una compañía comienza a darse cuenta de que su modelo intralogístico ya no escala cuando los flujos suponen un límite en capacidad, en coste, en calidad, en seguridad o en flexibilidad”.
Ese punto marca un cambio de rol del sistema: deja de acompañar el crecimiento y pasa a condicionarlo. “Cuando sabes que la inversión actual quedará obsoleta antes de agotar su vida útil debido a cambios de layout, ahí ya hay un problema estructural”.
En la operativa diaria, ese límite empieza a manifestarse de forma progresiva. “Cuando los responsables de logística empiezan a buscar flujos alternativos, que suponen sobrecostes, procesos manuales o pérdida de trazabilidad”.
Estos ajustes, según asegura, no resuelven el problema de fondo. “Los pequeños ajustes sirven para pequeños desajustes… pero si la carencia es estructural y se va a mantener en el tiempo, no son válidos”.
Ajustes operativos que esconden problemas estructurales
El recurso a soluciones tácticas es uno de los patrones más repetidos en el sector. “Más turnos, más picking manual o reubicación de racks… son soluciones temporales”, señala Cuesta.
En muchos casos, estas decisiones están condicionadas por el enfoque interno de las compañías. “Los equipos de operaciones son expertos en su negocio, pero la intralogística es algo anexo que no merece atención mientras no sea un limitante”.
Cuando ese límite aparece, la falta de conocimiento sobre alternativas pesa en la toma de decisiones. “Es normal no contar con conocimientos sobre todas las soluciones disponibles ni sobre cómo combinarlas para diseñar la solución óptima”.
Costes operativos: visibles, pero mal atribuidos
El impacto económico de un sistema tensionado se refleja directamente en la cuenta de resultados. “Los costes no son ocultos, están perfectamente visibles… en forma de sobrecostes por unidad de carga, dobles movimientos o errores operativos”.
La dificultad está en identificar su origen real. “Lo difícil es asignarlos rigurosamente a las causas verdaderas”.
El debate del espacio: una cuestión de diseño
Frente a la percepción de falta de superficie, Cuesta sitúa el foco en el diseño del sistema. “El suelo siempre es un recurso limitado… se trata de optimizar su uso. Es un problema de diseño”.
Esto implica revisar el conjunto del modelo operativo. “El layout, los flujos de materiales y personas y las soluciones implantadas determinan los espacios necesarios”.

Tecnología disponible y decisiones pendientes
El desarrollo tecnológico no es, según el CEO, una barrera para la transformación. “Existe una variedad tremendamente amplia de sistemas que se pueden combinar para componer la solución óptima”.
El reto está en la priorización interna. “Es un tema cultural. El modelo intralogístico aparece sobre la mesa muy eventualmente”.
Automatización y visión end-to-end
La evolución del sector apunta hacia modelos más integrados. “La aspiración es automatizar end-to-end, desde la máquina hasta el muelle de carga… o incluso hasta el interior del camión”.
En este contexto, el diseño del sistema adquiere un papel central. “No se trata de adquirir productos que resuelven una parte del flujo, sino de diseñar la solución que resuelve el flujo completo”.
Escalabilidad, flexibilidad y sectores bajo presión
Las decisiones de inversión están cada vez más condicionadas por la necesidad de adaptación. “La escalabilidad es un requisito imprescindible… la modularidad permite crecer progresivamente”, afirma.
A ello se suma la necesidad de adaptación a cambios operativos. “No solo ha de ser escalable, sino también flexible para adaptarse a cambios de layout”.
Cuesta identifica además sectores donde esta tensión es más visible. “En alimentación, por la combinación de crecimiento continuo y estacionalidad. Y en automoción, por la presión constante en costes y la vida limitada de los programas”.
La decisión operativa: parar para analizar
En entornos de alta presión, el corto plazo condiciona las decisiones estructurales. “Todos nos dejamos llevar por la vorágine del día a día… pero el diseño del modelo operativo es una decisión industrial que merece tiempo”.
Su recomendación es directa: “Parar, analizar y decidir”.
Singular Logistics en ARIS 2026
La compañía también participará en ARIS 2026, el encuentro de referencia en automatización intralogística organizado por C de Comunicación, donde formará parte del Circuito de la Automatización junto a otros actores del sector.
Durante el evento, los asistentes podrán conocer de primera mano sus soluciones y charlar con el equipo de Singular Logistics sobre las tendencias que están marcando el desarrollo de la automatización en almacenes y centros logísticos.
















