Los sindicatos ferroviarios UGT, CCOO y SEMAF han decidido desconvocar la huelga anunciada para esta semana tras alcanzar un acuerdo con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Renfe y Adif. El pacto llega después de varios días de negociaciones y sitúa la seguridad ferroviaria y el refuerzo del mantenimiento en el centro de la hoja de ruta del sector.
La huelga había sido convocada tras los accidentes de Adamuz y Gelida, que reabrieron el debate sobre la fiabilidad del sistema ferroviario y motivaron la exigencia sindical de medidas estructurales para reducir riesgos operativos. Aunque los paros llegaron a iniciarse este lunes, con servicios mínimos especialmente restrictivos en mercancías, el acuerdo alcanzado ha permitido suspender las movilizaciones previstas para los días siguientes.
Inversión, empleo y cambios operativos
Desde el punto de vista sindical, el acuerdo recoge las principales demandas planteadas en materia de seguridad. Entre ellas, un incremento significativo de las inversiones en mantenimiento, el refuerzo de las plantillas y la mejora de los procedimientos operativos, con especial atención a la carga de trabajo de los maquinistas y al papel del personal de intervención a bordo de los trenes.
En concreto, el pacto contempla una inversión adicional de 1.800 millones de euros en mantenimiento y la creación de 3.650 nuevos empleos en el conjunto del sistema ferroviario. El refuerzo de personal se concentrará en Adif, con 2.400 nuevas plazas entre 2026 y 2030, y en el Grupo Renfe, con 1.200 contratos adicionales, además de 50 nuevas plazas en la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF).

Asimismo, el acuerdo incorpora también medidas de carácter normativo y organizativo, como la modificación del Real Decreto 929/2020 para clarificar el cómputo de las pausas de conducción, la creación de un sistema coordinado de notificación de riesgos y la constitución de un comité de gestión compartida de la seguridad, con participación de los sindicatos. Asimismo, se pondrán en marcha grupos de trabajo específicos para el seguimiento de limitaciones temporales de velocidad y la elaboración de un protocolo común ante alertas meteorológicas.
Mantenimiento, fiabilidad y efecto en mercancías
Por otro lado, en el ámbito del mantenimiento, se prevé un aumento progresivo del gasto en infraestructuras y material rodante, así como la renovación y ampliación de medios técnicos, incluidos vehículos destinados a las labores de conservación de la red. En el caso de Renfe, el acuerdo refuerza la internalización de cargas de trabajo en mantenimiento y la dotación de personal propio para nuevas series de trenes y material de alta velocidad.
Para el sector logístico, la desconvocatoria de la huelga elimina, al menos a corto plazo, el riesgo de nuevas interrupciones en el tráfico ferroviario de mercancías, en un contexto ya marcado por tensiones operativas y trasvases forzosos hacia la carretera. Más allá del conflicto laboral, el alcance real del acuerdo dependerá ahora de su implementación efectiva y de su capacidad para mejorar la fiabilidad del ferrocarril como modo de transporte en los próximos años.












