La huelga ferroviaria convocada esta semana por los sindicatos del sector tiene su origen en la exigencia de mayores garantías de seguridad tras los accidentes de Adamuz y Gelida. El paro impacta en la circulación de trenes de viajeros y mercancías y reabre el debate sobre la fiabilidad del sistema ferroviario.
El sector ferroviario en España ha iniciado una huelga de tres días (del 9 al 11 de febrero de 2026) convocada por los principales sindicatos ferroviarios para reclamar mejoras estructurales en seguridad ferroviaria tras dos graves accidentes ocurridos en las últimas semanas. La protesta, que afecta tanto a operadores públicos como privados, ha obligado a cancelar cientos de trenes y reducir considerablemente la circulación habitual de servicios de viajeros y mercancías.
Qué ha motivado la convocatoria
El paro sectorial fue anunciado en respuesta a dos accidentes recientes:
- El descarrilamiento de un tren de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) que se ha cobrado la vida de decenas de personas, entre ellas varios maquinistas, y ha causado un número elevado de heridos.
- Un segundo accidente en la línea de Rodalies cerca de Gelida (Barcelona) con una víctima mortal.
Los sindicatos consideran que estos siniestros ponen de manifiesto una debilidad estructural en la seguridad del sistema ferroviario… Y que las medidas tomadas hasta el momento por las autoridades no son suficientes para garantizar la integridad de trabajadores y pasajeros.
Reivindicaciones sindicales claras
La huelga ha sido promovida por organizaciones como SEMAF, CCOO, UGT, CGT y otros colectivos ferroviarios. Entre sus principales demandas se encuentran un cambio estructural en la seguridad del ferrocarril, incluyendo protocolos homogéneos para toda la red. A su vez, se solicita la implementación de sistemas que permitan garantizar la fiabilidad de las infraestructuras y reduzcan riesgos operativos… Así como la exigencia de que los maquinistas reciban garantías expresas de seguridad antes de iniciar cada servicio.
En comunicados oficiales, los sindicatos han subrayado que la huelga es una vía legal para canalizar las reivindicaciones tras meses de preocupaciones por la evolución de la red ferroviaria… Y que no se desconvocará hasta que existan compromisos concretos de las autoridades.
Impacto en servicios ferroviarios
La huelga está teniendo efectos significativos en la circulación de trenes en todo el país. Operadores como Renfe, Ouigo e Iryo han cancelado varios cientos de servicios, afectando trenes de alta velocidad, larga y media distancia, así como reducciones en líneas de cercanías.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha establecido servicios mínimos que varían según el tipo de servicios:
- Entre 73% y 75% para servicios de alta velocidad y cercanías en hora punta.
- 65% para media distancia.
- Solo 21% para servicios de mercancías.
Estas cifras explican la cancelación o restricción de numerosos servicios y la necesidad para algunos usuarios de buscar alternativas de transporte.
Negociación y contexto institucional
A pesar de varias reuniones entre representantes sindicales y el Ministerio de Transportes en los días previos a la huelga, no se ha alcanzado un acuerdo que permita suspender los paros. Fuentes sindicales y de organizaciones mayoritarias han señalado que no está prevista una nueva reunión inmediata que conduzca a un acuerdo… Y que la huelga seguirá activa según las fechas programadas.
El Gobierno ha anunciado también medidas adicionales, como un plan de compensación financiera para las víctimas y sus familias tras los accidentes de Adamuz y Gelida, con fondos específicos aprobados para agilizar pagos a afectados… Aunque estos no sustituyen las demandas de seguridad planteadas por los sindicatos.
¿Qué está en juego para la logística?
Aunque esta huelga nace en un contexto de transporte ferroviario para pasajeros y trabajadores del sector, las restricciones en mercancías (limitadas por servicios mínimos del 21%) pueden tener repercusiones en la cadena logística de distribución y en operadores que dependen del transporte por tren para sus flujos de mercancía. Estos impactos serán analizados más a fondo en próximos días, conforme se conozcan cifras operativas y planificación alternativa de movimiento de carga. En Logística C de Comunicación hemos intentado ponernos en contacto con representantes del Sindicato Ferroviario pero no ha sido posible obtener respuesta hasta el cierre de esta publicación.














