La logística está atravesando uno de los momentos más dinámicos y desafiantes de su historia reciente. Ya no se trata solo de mover mercancías con rapidez, sino de hacerlo con inteligencia, anticipación y capacidad de adaptación a un entorno cada vez más complejo. Con el Congreso ARIS 2025 como telón de fondo —organizado por C de Comunicación como punto de encuentro entre innovación tecnológica y logística— conversamos con Francisco Aranda, presidente de UNO Logística, la patronal del sector. Aranda analiza el papel estratégico que ha asumido la logística en los últimos años, el impacto de las nuevas tecnologías en la eficiencia operativa y la competitividad, y los grandes desafíos que enfrenta la industria en materia de formación, inversión y adaptación tecnológica.
Pregunta (P). ¿Cómo describiría el momento actual que vive el sector logístico en España en términos de transformación digital y automatización?
Respuesta (R). Estamos en plena reinvención del sector utilizando como principal palanca de transformación la digitalización. Durante la pandemia nos convertimos en un sector esencial, y posteriormente, con la cantidad de irrupciones que ha habido a nivel geoestratégico, nos hemos convertido en un sector estratégico. ¿Por qué? Porque ya el abastecimiento de productos y materias primas no está garantizado. Por lo tanto, exige una gestión, y para que esa gestión sea, en primer lugar, eficiente, y en segundo lugar, eficaz, se necesita un uso intensivo de las herramientas tecnológicas que hay en este momento en el mercado. Y este sector, por auténtica necesidad —no por snobismo— ha abrazado esta transformación digital de manera muy intensa, y de hecho ahí están los datos que lo confirman.
En primer lugar, somos el tercer sector que actualmente más utiliza el big data, y en segundo lugar, estamos entre los diez primeros que más utiliza la inteligencia artificial. Fruto de la complicación geoestratégica que existe en este momento, las decisiones logísticas ya no son decisiones bidimensionales. Es decir, que cabían en una hoja de Excel con dos conceptos muy claros, que eran el tiempo y el precio. Y eso de forma muy sencillita, pues te salía, como digo, en un Excel cuál era la mejor opción. Hoy en día no solamente hay que introducir factores cuantitativos, sino cualitativos que no caben en un Excel, como por ejemplo la macroeconomía, la regulación económica, la situación política, la incertidumbre política que hay alrededor de diferentes países, los conflictos que se puedan ocasionar… Es decir, ya son decisiones multidimensionales, y para eso es fundamental construir escenarios a través de inteligencia artificial. Con lo cual, en este momento podemos decir con total rotundidad que nos hemos convertido en un sector tecnológico.
(P). ¿Qué papel está jugando la automatización en la mejora de la eficiencia operativa de las empresas logísticas? ¿Estamos avanzando al ritmo necesario para mantenernos competitivos a nivel internacional o aún nos queda?
(R). Bueno, esto es un proceso que nunca acaba. Es un proceso vivo, en el que hay que estar permanentemente reinventándose cada día. La automatización es un elemento completamente fundamental, porque todos los procesos que se puedan automatizar se van a hacer para que el talento humano se pueda dedicar a otro tipo de actividades o acciones de más valor añadido.
Y en ese sentido, estamos viendo que cada vez se está introduciendo una mayor automatización en los diferentes procesos de la logística. Básicamente, cuando hablamos de introducir nuevas tecnologías, es por cuatro cosas: la primera, reducción de costes; la segunda, poder acceder a nuevos clientes; la tercera, mejorar la experiencia del trabajador; y la cuarta, mejorar la experiencia del cliente. Entonces, esos son los cuatro aspectos que en este momento agrupan el hecho de automatizar.
Pero, como digo, el problema diferencial que tiene nuestro sector es que en este momento es estratégico, es muy importante, está en el centro de la economía, pero al mismo tiempo tiene que reinventarse e ir introduciendo automatización y nuevas tecnologías. Entonces, tiene que ir haciéndolo con mucho cuidado para no complicar su cuenta de explotación. Está habiendo muchos procesos piloto para ver qué funciona, qué no funciona, dónde existe de verdad un valor añadido, una ventaja competitiva, y dónde es algo que no tiene ningún sentido.
Somos el tercer sector que actualmente más utiliza el big data, y en segundo lugar, estamos entre los diez primeros que más utiliza la inteligencia artificial.
(P). Desde UNO Logística, ¿qué iniciativas estáis impulsando para acompañar al sector en esta transición tecnológica?
(R). Nosotros somos la patronal del sector, entonces estamos obligados en esta línea a dos cosas: en primer lugar, a acercar lo máximo posible la necesidad del uso de las nuevas tecnologías en nuestros procesos, en nuestro sector, para mejorar la competitividad. Nuestro gran objetivo es ayudar a mejorar la competitividad del sector. Y, en segundo lugar, ser un punto clave para la transmisión del conocimiento.
Pero cuando digo el conocimiento, nuestras empresas lo que quieren —o el valor añadido que nosotros les aportamos— son casos reales. Es decir, nuestros cursos, nuestro máster, las jornadas que hacemos públicas y las que hacemos internas… lo que tratamos es de crear una gran mesa de trabajo en la cual haya gente que exponga su experiencia en la transformación digital en los diferentes procesos. Y nos interesan tanto casos de éxito como casos de fracaso, porque los dos son igualmente útiles. De un caso de éxito sabes qué es lo que puedes hacer, sabes que va a haber un buen resultado y que ha habido una buena experiencia. Y de un caso que haya sido un fracaso, pues lo que te permite es decir: “oye, si ahí ha habido un error, ya no lo cometo yo”. Además, para nosotros es muy importante no transmitir solamente el tema de la tecnología, sino la tecnología aplicada, es decir, cómo se ha aplicado de forma real a los diferentes procesos y explicar cuáles han sido sus resultados, insisto, tanto buenos como malos, porque ambos nos interesan.
(P). ¿Qué barreras principales están identificando las empresas logísticas a la hora de implementar soluciones robóticas e inteligentes en sus centros de distribución o plataformas logísticas?
(R). Abordamos justo esta pregunta en el informe que vamos a presentar en ARIS 2025. Pero, así de entrada, creo que lo más rápido que se me ocurre es: primero, el coste; y en segundo lugar, el retorno. Es decir, que son las dos herramientas clave que te planteas cuando vas a hacer una inversión en tu compañía: qué coste tiene y cuál es tu retorno, para ver si te resulta una inversión deficitaria o, todo lo contrario, si te ayuda a mejorar tu cuenta de explotación o a mejorar tus procesos si eso tiene una influencia en la cuenta de explotación.
(P). ¿Cómo se está abordando la formación del talento humano en este nuevo entorno más automatizado?
(R). Bueno, yo creo que esa es la gran asignatura pendiente. No solamente de este sector, sino de todos los sectores que, de alguna u otra forma, están dirigiéndose hacia una mayor tecnología, una mayor tecnificación. Es decir, nos falta capital humano que tenga dos características: uno, con capacidades y conocimientos relacionados con nuevas tecnologías, pero dirigidas al negocio. Es decir, tecnólogos enfocados hacia el negocio, no tecnólogos que están en el limbo.
Y no me refiero solamente a ingenieros —que también son importantes—, sino que creo que tenemos en la franja media un déficit muy importante de esos profesionales ligados a la formación profesional relacionados con big data, con automatización… Es decir, hoy en día, en cualquier centro de distribución, un mozo de almacén normalmente maneja en su muñeca un aparato digital con el que tiene que, primero, saber descifrar la información que le traslada, y en base a esa información tomar “minidecisiones”. Entonces, ese nuevo capital humano es muy deficitario en España. Como digo, no solamente en nuestro sector, sino en otros sectores también muy tecnológicos.
Y creo que en ese sentido la administración universitaria y de formación profesional debería hacer un esfuerzo por avanzar en ese tipo de formaciones ligadas a las nuevas tecnologías. A mí me preocupa mucho un informe que se presentó en el World Economic Forum de este mismo año, en enero, el “Future of Jobs Report”, donde se decía que, de cada 100 trabajadores que hay en este momento en la economía: el 41% en principio no van a necesitar un reskilling hasta el año 2030; el 29% deberían recibir un reskilling en su rol actual; el 19% necesitarían un reskilling y además una reubicación, porque su puesto va a desaparecer; y el 11% no son sensibles para continuar en su puesto de trabajo.
Es decir, tenemos ahí un déficit enormemente importante, y lo tenemos ya. Con lo cual, hay que hacerle frente lo antes posible. En ese sentido, me parece que la formación profesional es la que te da las competencias profesionales de forma más rápida para introducirte en el mercado de trabajo.
El gran reto que tenemos es conseguir ese capital humano necesario para este acompañamiento, porque cuanto más digitalización hay, más importante es el capital humano.
(P). ¿Cuál es el impacto de la automatización en la competitividad del sector logístico español? ¿Se perciben ya mejoras tangibles en costes, tiempos o trazabilidad?
(R). Claro que sí, absolutamente. La automatización permite predecir tendencias de consumo, que eso es una herramienta fundamental. Ahora mismo la clave del sector está en poder predecir la demanda, porque cuanto antes la puedas predecir, antes puedes anticipar tu proceso, tu cadena logística y tus planes B y C en esa cadena.
Así que primero: predecir tendencias de consumo; en segundo lugar, automatizar almacenes; programar transportes en los momentos más adecuados, optando por las mejores rutas; gestionar la multimodalidad y favorecer la experiencia de cliente a través de chatbots, etcétera. Todo eso va enfocado a mejorar, sin duda, la productividad de las compañías. Y bien aplicadas y adecuadamente utilizadas las nuevas tecnologías, hay una mejora clara.
(P). ¿Qué importancia tiene el congreso ARIS como punto de encuentro entre innovación y logística? ¿Qué espera UNO Logística de este tipo de eventos?
(R). Bueno, yo creo que ARIS ahora mismo es el mejor punto de encuentro de las nuevas tecnologías aplicadas al negocio logístico en el que hay que estar. Por eso nosotros hemos decidido colaborar con esta iniciativa. Creemos que es una gran llamada de atención al sector en transformación digital. Y además, de una forma muy concreta, que es lo que a nosotros nos gusta.
Es decir, que la gente cuando vaya y salga tenga la sensación de que no ha perdido el tiempo, sino que se va con conocimiento, experiencia, contacto de gente que sabe de verdad. Eso es muy importante. En este sector también hay mucho vendedor de crecepelos, y nuestro sector no está para eso. Nuestro sector necesita eficacia y tecnología aplicada de verdad a la operativa, porque estamos en un momento en el que estamos en el foco de la economía, entonces no hay tiempo que perder.
(P). ¿Cómo cree que evolucionará el sector en los próximos cinco años? ¿Qué papel jugarán tendencias como la inteligencia artificial, el big data o los vehículos autónomos?
(R). Yo creo que la inteligencia artificial va a ser seguramente la tecnología que más va a evolucionar en los próximos años. ¿Cómo va a ser el sector? La verdad es que no lo sé, y además nadie lo sabe, porque a la medida que vamos transformándonos es imposible predecir. Lo que sí sé es que será un sector mucho más tecnológico, y que vamos a continuar estando en el foco de la economía, porque somos importantes. El sector es importante en sí mismo porque genera empleo, aporta al PIB, y además, por su importancia transversal, es muy relevante como palanca de productividad para todos los sectores económicos.
Con lo cual, seguirá siendo cada vez más importante y estará en los primeros puestos de uso de nuevas tecnologías para mejorar su eficiencia y su eficacia. El gran reto que tenemos es conseguir ese capital humano necesario para este acompañamiento, porque cuanto más digitalización hay, más importante es el capital humano. Yo suelo decir que nosotros ya no necesitamos mano de obra, necesitamos cerebro de obra. Y para eso, la formación es el elemento clave.
(P). ¿Qué mensaje le daría a las empresas logísticas que todavía no han iniciado su proceso de automatización?
¡Uf! Pues que van muy tarde. Que o se incorporan pronto o desaparecen. Y en ese sentido, yo les diría que vayan a ARIS, porque ahí van a encontrar, dentro de esta amalgama que hay de digitalización tan generalista, tips, referentes que les pueden ayudar a iniciar esa transformación digital de una forma razonable y racional. O que se dirijan a nuestra organización, que también les podremos ayudar.
















