Amazon ha alcanzado un acuerdo para pagar 309 millones de dólares a consumidores estadounidenses y aplicar medidas adicionales de compensación en el marco de una demanda colectiva relacionada con su sistema de devoluciones y reembolsos. El pacto, adelantado por Reuters la semana pasada, está pendiente de la aprobación de un juez federal en Seattle.
Según la documentación judicial, el acuerdo contempla la creación de un fondo común no reversible de 309,5 millones de dólares, destinado a los miembros de la demanda colectiva. A esta cifra se añaden más de 600 millones de dólares en reembolsos individuales, que Amazon ya ha pagado o prevé abonar a los clientes afectados, junto con otras compensaciones no monetarias destinadas a mejorar sus procesos internos de devolución.
Reembolsos y mejoras operativas
De acuerdo con la información trasladada al tribunal, la compañía también ha aceptado proporcionar más de 363 millones de dólares en medidas no monetarias, centradas en la optimización de sus procedimientos de devolución y reembolso. Amazon ha negado cualquier irregularidad en su actuación y ha defendido que los clientes aceptaron las condiciones de su política de devoluciones.
La demanda, presentada en 2023, sostenía que determinados consumidores habían devuelto correctamente productos pero no recibieron el reembolso correspondiente o fueron posteriormente cargados de nuevo, lo que habría generado “pérdidas monetarias injustificadas”.
En un comunicado remitido a medios estadounidenses, Amazon explicó que, tras una revisión interna realizada en 2025, identificó un subconjunto limitado de devoluciones en las que el reembolso no se completó correctamente o no pudo verificarse la devolución del artículo adecuado. A partir de ese análisis, la compañía comenzó a emitir reembolsos y a ofrecer compensaciones adicionales a los clientes que cumplían los requisitos del acuerdo.















