Los camiones, equipados con tecnología de conducción semiautónoma, muestran una conducción segura y estable, especialmente en maniobras como el mantenimiento y cambio de carril, la adaptación al tráfico y la gestión de situaciones previsibles en carretera.
La cadena alemana de droguerías dm, en colaboración con el operador logístico DSV, ha puesto en marcha una prueba piloto en Alemania con camiones semiautónomos. El objetivo era claro: comprobar sobre el terreno, en condiciones reales de tráfico, cómo puede encajar esta tecnología en el día a día de la logística y qué beneficios ofrece en términos de seguridad, eficiencia y ahorro de combustible.
Los camiones utilizados han sido desarrollados por Iveco junto a Plus, una empresa especializada en software de conducción autónoma. Estos vehículos incorporan un sistema avanzado basado en inteligencia artificial y sensores de última generación —como cámaras, radar y lidar— que permiten una visión completa de 360 grados en torno al camión. Gracias a ello, pueden anticiparse a lo que ocurre en carretera y ayudar al conductor en tareas como mantener el carril, cambiar de carril de forma asistida, adaptarse al tráfico o moverse con fluidez en atascos, aunque, por ahora, con una persona al volante supervisando.
A lo largo de la prueba, los camiones demostraron una respuesta muy sólida. Las maniobras automatizadas fueron precisas y el sistema supo desenvolverse sin problema en distintas situaciones de tráfico. Además, uno de los puntos fuertes fue el consumo: según los datos obtenidos, se logra reducir hasta un 10%, lo que también se traduce en menos emisiones.
Desde dm valoran muy positivamente esta primera experiencia. “Es sumamente valioso para dm y los participantes del proyecto comprender y comprobar a través de la experiencia práctica cómo los camiones altamente automatizados pueden mejorar la seguridad, la eficiencia y el consumo de combustible”, explicó Christoph Matthiesen, responsable del proyecto.
Una solución para la falta de conductores
Pero más allá de lo técnico, esta tecnología también podría ser parte de la solución a un problema urgente: la falta de conductores profesionales. Solo en Europa, la escasez ronda los 200.000 y se estima que podría superar los 700.000 de aquí a 2028. En este contexto, la automatización no viene a sustituir al conductor, sino a transformar su papel. “La nueva tecnología no eliminará puestos de trabajo, sino todo lo contrario: creará nuevas oportunidades y empleos”, añadió Matthiesen. En los próximos años, se espera que muchos profesionales pasen a desempeñar funciones como la supervisión remota, los controles de seguridad o la gestión de operaciones desde torres de control.
Aunque aún queda camino por recorrer antes de que los camiones autónomos circulen sin conductor, los primeros modelos de serie podrían llegar al mercado estadounidense en 2027, y poco después a Europa. Mientras tanto, los ensayos como este son esenciales para avanzar en la regulación, la infraestructura y el desarrollo de procesos clave como la carga o el repostaje sin intervención humana.
















