El mercado europeo del transporte de mercancías por carretera arrancó el primer trimestre de 2025 con una bajada generalizada de tarifas, reflejo de una demanda contenida y una persistente incertidumbre económica. Sin embargo, un informe conjunto de Upply, Ti e IRU señala que España se ha desmarcado de esta tendencia, registrando notables incrementos en sus tarifas domésticas y ejerciendo presión al alza en rutas internacionales clave.
Según el Índice Europeo de Tarifas de Referencia, las tarifas contractuales a nivel continental se situaron en 131,1 puntos en el primer trimestre de 2025, lo que supone un descenso de 2,3 puntos respecto al trimestre anterior (133,4). Se trata de la mayor caída desde el tercer trimestre de 2023, aunque las tarifas aún se mantienen ligeramente por encima de los niveles del mismo periodo del año anterior (+0,4 puntos). Por su parte, las tarifas spot experimentaron un descenso más acusado, cayendo 3,8 puntos hasta situarse en 134,1.
Esta desaceleración viene motivada por la habitual bajada de demanda tras el pico estacional del cuarto trimestre, el estancamiento del consumo privado —con un crecimiento trimestral de tan solo el 0,6%— y la persistente debilidad de la actividad industrial, condicionada por la incertidumbre comercial y la menor demanda exterior.
España, un mercado con comportamiento propio
Frente al panorama general de contención de precios, España ha seguido una senda opuesta. En marzo de 2025 fue el único país europeo que registró un aumento mensual en las tarifas spot domésticas, con un alza de 3,5 puntos hasta alcanzar los 137,1. En términos interanuales, el repunte ha sido aún más significativo, con una subida de 14,4 puntos.
En el segmento de tarifas contractuales domésticas, España también lideró el crecimiento, siendo el único mercado en mostrar incrementos sostenidos tanto a nivel mensual, trimestral como interanual. En marzo, el índice alcanzó los 135,03 puntos, lo que supone un crecimiento interanual de 1,3 puntos.
Este comportamiento al alza se explica por el buen momento de la economía española, que cerró 2024 con un crecimiento del 3,2%, uno de los más elevados de la UE, superando a economías como la alemana, la francesa o la italiana. Este dinamismo se ha visto impulsado por una fuerte demanda interna, el gasto turístico y el respaldo de los fondos europeos Next Generation. De cara a 2025, CaixaBank prevé un crecimiento del 2,5%, sostenido por el consumo privado y la mejora del poder adquisitivo.
Rutas internacionales: presión al alza
En cuanto a las rutas internacionales, mientras la mayoría de los corredores europeos registraron caídas en las tarifas contractuales, el trayecto Madrid-París fue una excepción. Esta ruta experimentó un incremento intertrimestral de 2,5 puntos en tarifas contractuales, y una subida aún más notable en el mercado spot: +4,8 puntos tanto en comparación trimestral como interanual, situándose en 138,5 puntos.
Este repunte se atribuye a la buena salud del sector manufacturero español y a la robustez de la demanda nacional, que sigue generando cargas salientes de forma constante.
La escasez de conductores se acentúa
Los costes operativos también han registrado variaciones: los salarios de los conductores españoles en operaciones internacionales aumentaron un 5,1% interanual, según datos del Ministerio de Transporte. Por otro lado, las matriculaciones de vehículos pesados descendieron de forma pronunciada en mercados clave como el español durante el primer trimestre de 2025, pese a que en los primeros compases del año se había registrado un aumento general de nuevas matriculaciones.
En el plano normativo, España, junto con otros 15 Estados miembros, recibió en mayo de 2024 una notificación formal por parte de la Comisión Europea para adaptar su legislación a la Directiva Euroviñeta. Esto podría suponer cambios relevantes en los sistemas de peaje, orientándolos hacia modelos basados en la distancia recorrida y/o las emisiones de CO₂.
La falta de conductores es otra de las problemáticas que sigue agravándose a nivel europeo. El número de vacantes sin cubrir pasó de 233.000 en 2023 a 426.000 en 2024. Además, las matriculaciones de camiones pesados cayeron un 16% interanual en el primer trimestre de 2025.
Por otro lado, la entrada en vigor obligatoria del tacógrafo inteligente G2V2 ha sido pospuesta hasta agosto de 2025 para vehículos pesados, dando un margen adicional a las empresas para adaptarse.
Previsiones para 2025
Se espera que la recuperación del volumen de transporte en Europa sea moderada en 2025, impulsada por la mejora de la producción industrial y el repunte del sentimiento empresarial. No obstante, la incertidumbre sobre posibles aranceles puede llevar a muchas empresas a diversificar su estrategia entre contratos fijos y el mercado spot, lo que podría aumentar la presión sobre este último.
En este contexto, el sentimiento del mercado refleja un creciente escepticismo respecto a nuevas caídas de tarifas: un 59,6% de los agentes espera algún tipo de incremento en los precios durante el primer trimestre de 2025, aunque en su mayoría (53,7%) prevén que sea leve.
En el caso de España, las previsiones de crecimiento económico sostenido y la fortaleza del mercado interno apuntan a que los actuales niveles tarifarios no solo podrían mantenerse, sino incluso registrar nuevas subidas si continúa aumentando la demanda y se expande la capacidad operativa del sector.
















